El hockey sobre patines es uno de los deportes de equipo más espectaculares que existen. Combina la velocidad del patinaje, la técnica con el stick y la táctica colectiva en un espacio reducido que garantiza una acción continua y emocionante.
La pista
Los partidos se disputan en una pista rectangular de esquinas redondeadas, cerrada perimetralmente por una valla baja. Las dimensiones varían según el nivel de competición: en categorías internacionales la pista mide entre 36 y 44 metros de largo y entre 18 y 22 metros de ancho. La superficie puede ser de madera, cemento pulido o resina sintética, siempre preparada para el uso de patines de cuatro ruedas (quad).
Las porterías se colocan a 1 metro de la pared del fondo y tienen 1,05 metros de alto por 1,70 metros de ancho.
Los equipos
Cada equipo pone en pista cinco jugadores: cuatro jugadores de campo y un portero. El portero tiene un equipamiento especial (casco, protecciones y patines diferentes) y las reglas le permiten usar las manos dentro de su área. Los equipos también cuentan con jugadores de reserva en el banquillo que pueden entrar durante el partido mediante cambios volantes.
Duración del partido
Un partido consta de dos tiempos de 25 minutos con el reloj corriendo, separados por un descanso de 15 minutos. A diferencia del baloncesto, el tiempo no se detiene en cada falta o interrupción ordinaria. Sí se para en situaciones especiales, como la ejecución de un penalti o cuando el árbitro lo considera necesario.
El material: stick y bola
Los jugadores manejan un stick de madera o materiales compuestos para golpear la bola, que es de plástico duro, blanca, y pesa entre 155 y 165 gramos. Solo se puede golpear la bola con el stick; usar cualquier otra parte del cuerpo (excepto el portero en su área) está penalizado.
Cómo se gana
Gana el equipo que consigue introducir más veces la bola en la portería rival durante los 50 minutos de juego. En caso de empate en eliminatorias, puede disputarse prórroga y tanda de penaltis.