El jiu-jitsu brasileño es un arte marcial de grappling en el que dos competidores se enfrentan sin golpes, buscando el control de la posición y la sumisión del rival. El reglamento que rige la mayoría de torneos internacionales ha sido establecido por la International Brazilian Jiu-Jitsu Federation (IBJJF), aunque existen otras organizaciones con variantes propias.
El objetivo del combate
El objetivo primordial en un combate de BJJ es conseguir que el oponente se rinda. Esto se logra mediante una sumisión: una llave articular que fuerza una articulación más allá de su rango natural, o un estrangulamiento que corta el flujo de sangre o aire al cerebro. Cuando un competidor siente que no puede escapar, da un golpecito (tap) al rival, al suelo o a sí mismo, señalando su rendición. El árbitro detiene inmediatamente el combate y declara ganador al que ejecutó la sumisión.
Formas de ganar un combate
En BJJ existen varias vías para la victoria. La más valorada y definitiva es la sumisión, que gana el combate al instante independientemente de los puntos acumulados. Si no hay sumisión, gana quien tenga más puntos al finalizar el tiempo. En caso de empate en puntos, se observan las ventajas (movimientos positivos que no llegaron a completarse del todo). Si el empate persiste, el árbitro puede decretar tiempo extra o dar la victoria por decisión.
El tatami y el área de combate
Los combates se celebran sobre un tatami, una colchoneta de goma espuma cubierta por vinilo que amortigua las caídas y el trabajo en el suelo. El área de combate suele medir entre 6x6 y 8x8 metros, con una zona de seguridad perimetral. Cuando los dos competidores salen del área durante el combate, el árbitro los detiene y los coloca en el centro del tatami manteniendo la posición en la que se encontraban.
El árbitro y su función
El árbitro dirige el combate desde el tatami, observando de cerca las posiciones, las sumisiones y los puntos. Su función es otorgar los puntos cuando se consolidan las posiciones dominantes, detener el combate ante una sumisión, penalizar comportamientos antideportivos y proteger la integridad de los competidores. En algunas competiciones hay un árbitro lateral adicional que colabora en las decisiones.
El tap o señal de rendición
El tap es la señal universal de rendición en BJJ. Se golpea con la mano al rival, al suelo o a la propia pierna de forma audible y clara. Si el competidor tiene los brazos inmovilizados, puede usar los pies o incluso la voz diciendo “tap” en voz alta. El árbitro está obligado a detener el combate en cuanto percibe esta señal. No respetar el tap es una infracción grave que puede derivar en descalificación.
El comportamiento deportivo
El BJJ exige respeto entre competidores. El combate comienza y termina con un saludo, y está prohibido cualquier comportamiento agresivo fuera del combate técnico. No se permiten golpes, patadas, mordiscos, pellizcos ni acciones fuera del reglamento de grappling. El lenguaje irrespetuoso o los gestos despectivos pueden ser sancionados por el árbitro con penalizaciones o descalificación directa.