Un sueño de décadas hecho realidad
La historia del karate y los Juegos Olímpicos es una historia de amor no correspondido durante más de cincuenta años. Desde los años 70, la WKF y sus predecesores han intentado repetidamente que el COI incluyera el karate en el programa olímpico permanente. Los obstáculos han sido múltiples: la fragmentación del karate en distintas federaciones y estilos, la falta de consenso sobre las reglas, y la competencia con otros deportes que también aspiraban a la inclusión.
El primer gran paso llegó en 2016, cuando el COI anunció que el karate sería uno de los cinco deportes adicionales (junto con el béisbol/softbol, el skateboard, el surf y la escalada deportiva) incluidos en el programa de los Juegos de Tokio 2020. La elección de Tokio como sede era particularmente simbólica: Japón es el país creador del karate moderno y la inclusión del deporte en los Juegos de su ciudad más importante fue recibida con enorme emoción por la comunidad karateca mundial.
Las pruebas olímpicas en Tokio
Los Juegos de Tokio 2020 (disputados en 2021 debido a la pandemia de COVID-19) incluían ocho pruebas de karate:
- Kata masculino: victoria de Ryo Kiyuna (Japón), que dominó con una superioridad aplastante ante su público.
- Kata femenino: victoria de Sandra Sánchez (España), considerada la mejor karateca de kata de su generación.
- Kumite masculino -67 kg: victoria de Sajad Ganjzadeh (Irán).
- Kumite masculino -75 kg: victoria de Luigi Busa (Italia).
- Kumite masculino +75 kg: victoria de Sajad Ganjzadeh (Irán).
- Kumite femenino -55 kg: victoria de Ivet Goranova (Bulgaria).
- Kumite femenino -61 kg: victoria de Feryal Abdelaziz (Egipto).
- Kumite femenino +61 kg: victoria de Giana Lotfy (Egipto).
Sandra Sánchez: la embajadora del karate olímpico
La actuación más destacada para España en los Juegos de Tokio fue la de Sandra Sánchez en el kata femenino. La karateca de Talavera de la Reina llegó a los Juegos como la gran favorita: campeona del mundo en múltiples ocasiones y número uno del ránking mundial, toda la comunidad del karate esperaba que confirmara su condición de mejor del mundo en el escenario más importante.
Sandra Sánchez no defraudó. Su kata en la final, realizado con una precisión, una expresividad y una potencia excepcionales, convenció a los jueces y le otorgó la medalla de oro. Para España fue el primer oro olímpico en karate y uno de los momentos más emotivos de la delegación española en Tokio. Su victoria se convirtió en un símbolo del karate español y en un argumento poderoso para la comunidad karateca mundial.
La exclusión de París 2024: una decepción histórica
El reverso de la medalla llegó cuando el COI anunció que el karate no sería incluido en el programa de los Juegos de París 2024. La decisión fue un golpe durísimo para la comunidad del karate mundial: el deporte había demostrado en Tokio su capacidad para generar espectáculo y emoción, y la exclusión parecía injusta para muchos aficionados y atletas.
Las razones del COI son complejas y tienen que ver con la política de reducción del número de eventos olímpicos, la necesidad de incluir deportes con mayor atractivo global y la apuesta por disciplinas con audiencias más jóvenes como el skateboard, el surf o el breakdance.
La WKF sigue trabajando para la reinclusión en los Juegos de Los Ángeles 2028, aunque el camino es incierto.