Max Verstappen nació el 30 de septiembre de 1997 en Hasselt, Bélgica, de padre holandés y madre belga. Su padre Jos Verstappen había sido piloto de Fórmula 1 con Benetton y Arrows en los años 90, y desde el nacimiento de Max tenía claro que su hijo seguiría sus pasos en el automovilismo. Max empezó a conducir karts a los 4 años bajo la tutela directa de su padre, quien desde el principio diseñó un plan de formación metódico y exigente basado en su propia experiencia como piloto profesional.
La progresión de Verstappen en el karting fue extraordinaria incluso para los estándares del karting de élite. A los 13 años ya competía a nivel europeo, y a los 15 ganó el Campeonato del Mundo de la CIK-FIA en la categoría KF Junior. A los 16 ganó el título europeo en la categoría OK y dominó el karting internacional de forma tan completa que quedó claro que este kartódromo ya no tenía nada más que enseñarle. Red Bull y su programa junior lo ficharon con la intención de acelerar su progresión hasta la Fórmula 1, y el plan se ejecutó con una velocidad que dejó atónita a la comunidad del automovilismo.
En 2014, su primer y único año en la Fórmula 3 europea, Verstappen ganó el campeonato de forma convincente. Al año siguiente, con 17 años y 166 días, debutó en la Fórmula 1 con Toro Rosso en el Gran Premio de Australia de 2015, convirtiéndose en el piloto más joven en debutar en la historia de la categoría. Los reflectores de todo el mundo del motor apuntaron hacia él, y lo que vieron fue exactamente lo que los años de karting habían prometido: un piloto de sensibilidad excepcional, de reflejos extraordinarios y de una confianza en sus capacidades que solo da la formación más exigente posible desde la infancia.