El karting está organizado en un sistema de categorías que permite a los pilotos progresar desde la iniciación más temprana hasta la competición de alto nivel, pasando por escalones intermedios adaptados a cada edad y nivel técnico. Esta pirámide de categorías es la base sobre la que se asienta el karting como cantera del automovilismo mundial: cada categoría prepara al piloto para la siguiente, y el sistema en su conjunto produce pilotos con una técnica y una experiencia muy superiores a las de cualquier otro deporte de base de motor.
Las categorías de iniciación —Baby Kart, Mini Kart— están diseñadas para niños a partir de los 5-8 años. Los karts son muy lentos, con motores de pequeña cilindrada, y el objetivo es que el niño aprenda a conducir, entender el circuito y disfrutar del deporte sin peligro. La categoría Cadet es el primer escalón de competición seria: los pilotos tienen entre 9 y 12 años aproximadamente y ya ruedan en circuitos homologados con normas de competición reales. El Cadet es donde muchos pilotos de Fórmula 1 obtuvieron sus primeros títulos y comenzaron a llamar la atención de los equipos profesionales.
Las categorías sénior de la CIK-FIA son la OK y la OK Junior para monomarcha, y la KZ para los karts con caja de cambios de seis marchas. La OK Junior está destinada a pilotos de entre 12 y 15 años aproximadamente, mientras que la OK es para pilotos de 15 años en adelante sin límite superior de edad. La KZ es la categoría más técnicamente exigente del karting internacional y atrae a pilotos experimentados de todas las edades. Estas tres categorías conforman la cúspide del karting de competición y son las que compiten por los títulos del Campeonato del Mundo CIK-FIA.