El formato de competición del karting está diseñado para dar a todos los pilotos la máxima igualdad de oportunidades en una estructura progresiva que culmina en la final. Desde las sesiones de entrenamiento libre de los primeros días hasta la carrera final que determina los ganadores oficiales, cada fase tiene un objetivo específico y contribuye a construir el resultado definitivo. Este formato escalonado permite que participen muchos pilotos en el mismo evento —a veces más de cien en una misma categoría— sin que el número de participantes haga inmanejable la competición.
El fin de semana comienza con los entrenamientos libres, donde los pilotos conocen el circuito, ajustan el setup del kart y acumulan kilómetros. Después llega la sesión de clasificación cronometrada: cada piloto sale a pista durante un tiempo limitado para marcar su mejor vuelta rápida. Esta vuelta determina el orden de salida en la primera manga. Las mangas —o heats— son carreras cortas donde los pilotos compiten en grupos para acumular puntos. Cuantos mejor resultado se obtiene en cada manga, más puntos se acumulan y mejor posición en la parrilla de la final se obtiene.
La final es la carrera principal del evento, donde compiten los mejores clasificados de las mangas. Su duración varía según la categoría —entre 15 y 25 vueltas habitualmente—, pero siempre es la carrera más larga y la que otorga los puntos o el título del campeonato. En las competiciones de varias jornadas, los resultados de cada día se suman para la clasificación general. Los Campeonatos del Mundo de la CIK-FIA siguen este formato en su versión más rigurosa, con verificaciones técnicas exhaustivas antes y después de la final y jueces independientes en todos los puestos del circuito.