El knockout es el resultado más definitivo del kickboxing. No hay discusión con los jueces, no hay decisiones divididas: cuando un luchador cae y no puede levantarse, el combate ha terminado. Pero la distinción entre KO y TKO, y el protocolo del árbitro en esos momentos, tiene matices importantes.
El Knockdown: caída pero no fin
Antes del KO existe el knockdown: el luchador cae al suelo por un golpe pero no está inconsciente. En ese momento, el árbitro:
- Separa al otro luchador, que debe ir a un rincón neutral.
- Comienza el conteo en voz alta, marcando los segundos con gestos para que el luchador derribado también los vea aunque no escuche bien.
- El luchador caído tiene hasta el conteo de diez para levantarse, adoptar una postura estable y responder a las preguntas básicas del árbitro (¿estás bien? ¿puedes continuar?).
Si el luchador supera este examen, el combate puede reanudarse. Si no, se declara KO.
Un knockdown también puede producirse de pie: si un golpe hace que el luchador se tambalee sin caer al suelo pero claramente pierde el control de sus movimientos, el árbitro puede declarar un knockdown igual y comenzar el conteo. Esto se llama standing eight count.
El KO (Knockout)
El KO es el resultado cuando el árbitro completa el conteo de diez sin que el luchador pueda recuperarse. Es el resultado más definitivo del kickboxing: no admite recurso ni deliberación. El ganador se determina en el momento.
Los KOs más espectaculares del kickboxing suelen producirse por una patada circular a la cabeza bien colocada o por un cross o gancho en el mentón. Cuando el cerebro recibe un impacto lateral —especialmente en la mandíbula, que actúa como palanca— puede producirse una pérdida de conciencia temporal que impide cualquier respuesta en el conteo de diez.
El TKO (Knockout Técnico)
El TKO es la parada discrecional del combate. Puede ocurrir por tres vías:
Parada del árbitro: El árbitro detiene el combate cuando observa que un luchador está recibiendo golpes sin apenas defenderse y en riesgo de sufrir daño serio, aunque no haya caído. Es la decisión más importante y también la más subjetiva del árbitro. El criterio debe ser la seguridad del luchador, no el espectáculo.
Parada médica: El médico del evento, que puede solicitar examinar a un luchador en cualquier momento entre asaltos, puede decidir que las condiciones físicas del competidor (corte profundo que compromete la visión, posible fractura, etc.) no permiten continuar con seguridad.
La toalla: El equipo del luchador puede lanzar la toalla al ring en cualquier momento para rendirse. Esta decisión del equipo prevalece incluso sobre la voluntad del propio luchador: si el cornerman considera que su pupilo está en riesgo, tiene el derecho y la responsabilidad de parar el combate.
La regla de los tres knockdowns
En algunas organizaciones y reglamentos, la regla de los tres knockdowns establece que si un luchador cae al suelo tres veces en el mismo asalto, el árbitro detiene automáticamente el combate y declara TKO, independientemente del estado aparente del luchador. Esta norma, heredada del boxeo, tiene el objetivo de proteger a los luchadores de la acumulación de impactos aunque se recuperen de cada caída individual.