En lacrosse el tiro es el gesto que decide los partidos. Cada posición y situación de juego tiene su tipo de tiro más adecuado. Conocerlos y trabajar la mecánica de cada uno amplía enormemente las opciones como atacante.
Tiro overhand (desde arriba)
Es el tiro principal y el más potente. El palo se lleva por encima del hombro, como en un lanzamiento de béisbol. La secuencia de potencia sigue el mismo orden que en el pase largo: giro de caderas, rotación de hombros y chasquido de muñeca. El codo de la mano superior debe mantenerse elevado durante todo el movimiento; si cae, la trayectoria baja en exceso.
El punto de suelta ideal está cuando el palo está aproximadamente en la vertical, apuntando ligeramente hacia el objetivo. Tirar con el palo demasiado adelantado o demasiado retrasado desplaza el balón fuera del objetivo.
Tiro sidearm (lateral)
El palo parte de una posición horizontal o semihorizontal, con el codo de la mano superior a la altura de la cadera. El movimiento es más circular y genera una trayectoria plana y cruzada que puede ser muy difícil de leer para el portero. Pierde algo de velocidad respecto al overhand pero gana en ángulos inesperados.
Se usa especialmente en disparos desde las bandas del campo, donde el ángulo ya es lateral por naturaleza. El cuerpo debe inclinarse ligeramente hacia el lado del tiro para no perder equilibrio.
Tiro underhand (desde abajo)
El palo sale de abajo hacia arriba, como una palada invertida. Genera una trayectoria con efecto picado difícil de anticipar. Es un tiro de sorpresa que funciona bien de cerca, cuando el portero está bien posicionado para los tiros altos. No tiene mucha potencia, pero la sorpresa lo compensa. En partido se usa con poca frecuencia precisamente para que el portero no lo anticipe.
Seguimiento del palo hacia la portería
Independientemente del tipo de tiro, el palo debe continuar su movimiento después del disparo, apuntando hacia la portería. Detener el palo en el momento del impacto es como frenar antes de golpear: disipa energía. El seguimiento (follow-through) garantiza que toda la aceleración del movimiento se transfiere al balón.
Práctica del tiro
Empieza trabajando el overhand desde 5-8 metros con objetivos marcados en la portería (esquinas, zona baja). Cuando encadenes aciertos consistentes, aumenta distancia y añade el componente de movimiento: recibe, gira y tira en un solo flujo.