El clinch —también llamado agarre obligatorio o par terre en la terminología francesa— es uno de los elementos más característicos de la lucha grecorromana. Es la herramienta que el reglamento usa para forzar la acción cuando el combate cae en la pasividad.
Cuándo se decreta el clinch
El árbitro puede decretar el clinch cuando detecta que uno o ambos luchadores no están atacando con suficiente intensidad. En grecorromana, donde las piernas no pueden usarse para atacar, es más fácil que se generen situaciones de bloqueo mutuo. El clinch rompe ese bloqueo.
Cómo se coloca el clinch
En el clinch, uno de los luchadores adopta la posición de ventaja: se coloca detrás del rival y lo abraza por la cintura con ambos brazos. El otro luchador adopta la posición de desventaja: está delante, con la espalda hacia el atacante.
La posición de ventaja o desventaja se determina mediante el sistema de colores (el luchador rojo o el azul) que el árbitro o la mesa designa antes de aplicar el clinch.
Qué debe hacer cada luchador
- El luchador en posición de ventaja (detrás): debe atacar con una técnica válida, habitualmente un suplex de cintura. Si no ataca o su acción es claramente pasiva, puede ser penalizado.
- El luchador en posición de desventaja (delante): debe intentar escapar del agarre, contraatacar o bloquear la técnica del rival. Si consigue librarse del agarre, el combate regresa a la posición de pie.
El clinch como momento decisivo
Muchos combates de grecorromana se deciden en el clinch. El luchador en posición de ventaja tiene la iniciativa, pero también corre el riesgo de ser víctima de un contraataque. Los mejores especialistas en clinch son capaces de proyectar al rival en un gran suplex que vale 4 o 5 puntos, o incluso generar una caída directa.