El derribo es la acción ofensiva central de la lucha olímpica. Consiste en llevar al rival desde la posición de pie hasta el suelo de forma controlada. Es la técnica que más puntos genera y la que más determina el resultado de los combates cuando no hay caída.
Qué hace válido un derribo
Para que un derribo sea válido y se otorguen puntos, el luchador que ataca debe:
- Controlar al rival durante toda la ejecución del derribo.
- Llevar al rival al suelo (alguna parte del cuerpo distinta de los pies debe tocar el tapiz).
- Mantener el control una vez en el suelo: el atacante no puede caer también de forma descontrolada.
Si el defensor escapa antes de llegar al suelo, o si el atacante pierde el control durante la técnica, el árbitro puede no otorgar puntos.
Puntuación según el peligro generado
La clave del sistema de puntuación por derribo es el ángulo de la espalda del rival tras el derribo:
- 2 puntos: el rival toca el suelo pero su espalda está a más de 90° del tapiz (no hay peligro de caída inmediata).
- 4 puntos: el derribo expone directamente la espalda del rival, que queda a menos de 90° del tapiz aunque sin llegar a la caída.
- 5 puntos: el gran derribo o grand amplitude throw. El rival es catapultado en el aire y cae con las dos rodillas o la espalda en el tapiz de forma directa. Es la acción técnica más valorada en toda la lucha olímpica.
El grand amplitude throw
El grand amplitude throw es la joya técnica de la lucha. Requiere fuerza explosiva, coordinación y valentía, porque el luchador debe comprometerse completamente con la técnica, quedando momentáneamente expuesto. Los más valorados son los suplexes y las proyecciones de cadera o hombro que hacen volar al rival.
Derribos en lucha libre vs grecorromana
En lucha libre, los derribos de piernas (single leg, double leg) son habituales y permiten atacar desde abajo. En grecorromana, solo se pueden ejecutar derribos del tronco superior: suplex, proyecciones de cintura y técnicas de brazo.