El fuera de tapiz es un elemento reglamentario fundamental de la lucha olímpica que determina los límites físicos del combate. La pista de lucha está diseñada con una zona de combate central (blanca o de otro color) rodeada por una zona de protección (generalmente roja) y una zona de seguridad más exterior. Cada una de estas zonas tiene su función específica en el desarrollo del combate.
La zona central es donde se inicia y desarrolla la mayor parte del combate. La zona de protección permite que las acciones que se van acercando al borde puedan completarse antes de la interrupción. La zona de seguridad fuera del tapiz es el espacio donde los luchadores se detendrán si salen del área de juego, reduciendo el riesgo de caídas fuera del tapiz.
Cuando un luchador sale del área de protección, el árbitro detiene inmediatamente el combate. Ambos luchadores regresan al centro del tapiz y retoman las posiciones correspondientes al estado del combate: de pie si así estaban, o en la posición de par terre si el combate estaba en el suelo. El tiempo se detiene durante estas interrupciones.
La táctica de la fuga del tapiz
La fuga del tapiz (cuando un luchador sale deliberadamente del área para evitar ser derribado o para escapar de una situación comprometida) es una infracción en la lucha moderna. El árbitro puede sancionar con un punto al rival si considera que la salida fue deliberada para evitar una acción técnica inminente. Esta norma evita que los luchadores usen el borde del tapiz como escudo defensivo.
Los lanzamientos hacia fuera del tapiz
Cuando un lanzamiento lleva a los luchadores fuera del tapiz, el árbitro debe evaluar si la acción se inició dentro de la zona de protección y si el movimiento fue completamente técnico. Si es así, los puntos pueden contabilizarse incluso si la caída final ocurrió fuera del tapiz. El criterio del árbitro y los jueces es determinante en estas situaciones.