La lucha olímpica, pese a ser un deporte de combate físicamente intenso, tiene un código de seguridad estricto. Determinadas técnicas están completamente prohibidas porque representan un riesgo grave de lesión para el luchador que las sufre.
Llaves en la cabeza y el cuello
Las llaves de cabeza son las más peligrosas del repertorio de lucha. Están prohibidas:
- Llaves de cuello: cualquier presa que aplique presión directa sobre la tráquea o la columna cervical.
- Llaves de cabeza con torsión: forzar la cabeza hacia un lado de forma brusca.
- Chancery o headlock completo: agarrar la cabeza del rival rodeando el cuello con el brazo de forma que se comprime la tráquea.
La única llave de cabeza que puede estar permitida es aquella en la que el agarre incluye también el brazo del rival (lo que protege el cuello).
Presas de columna vertebral
Cualquier técnica que aplique presión directa sobre la columna vertebral o que fuerce la espalda en una posición antinatural está prohibida. Esto incluye las llaves de espalda completa (full nelson) cuando se aplican con fuerza extrema sobre la columna.
Agarres de dedos
Agarrar los dedos del rival —de la mano o del pie— está terminantemente prohibido. La razón es que la torsión o el estiramiento de un dedo puede causar dislocaciones o roturas con muy poca fuerza. Solo se puede agarrar la mano completa o la muñeca.
Ahogamientos y estrangulaciones
Cualquier técnica que impida la respiración del rival —ahogamientos, estrangulaciones con el antebrazo o la mano sobre la tráquea— está prohibida. La lucha olímpica no es un arte marcial que permita la rendición por sumisión.
Consecuencias de los agarres prohibidos
El árbitro interrumpe el combate de inmediato al detectar una técnica prohibida. Las consecuencias pueden ir desde una advertencia hasta la descalificación, dependiendo de la gravedad y de si la técnica causó daño al rival.