En la lucha olímpica, cuando no hay caída, el ganador se determina por los puntos técnicos acumulados durante el combate. El sistema de puntuación premia la actividad ofensiva, el control del rival y la ejecución de técnicas de alto nivel.
Puntos por derribo
El derribo (takedown) es la acción ofensiva más habitual en la lucha libre. Vale entre 2 y 5 puntos dependiendo del grado de exposición:
- 2 puntos: derribo controlado que lleva al rival al suelo pero no expone su espalda.
- 4 puntos: derribo que expone directamente la espalda del rival (ángulo de peligro).
- 5 puntos: derribo de gran amplitud (gran amplitude throw) que catapulta al rival con ambas rodillas o la espalda al tapiz de forma espectacular y controlada.
Puntos por exposición
La exposición consiste en poner en peligro de caída al rival manteniéndolo con la espalda a menos de 90° del tapiz. Vale 2 puntos por sí sola, pero habitualmente se combina con el derribo en la misma acción.
Puntos de penalización
Cuando el rival comete una infracción, el árbitro puede conceder 1 punto de penalización al luchador perjudicado. Estos puntos se suman al marcador igual que cualquier punto técnico y pueden ser decisivos en combates igualados.
Cómo se contabilizan los puntos
Los puntos los asigna el árbitro central, que puede ser asistido por los jueces de mesa en caso de duda. Cada punto queda registrado en el marcador electrónico visible para todos. Al final de los dos períodos, gana quien tenga más puntos, salvo que se haya producido una caída antes.
Ventaja por actividad
En caso de empate técnico en el marcador, el criterio de desempate es la actividad: gana el luchador que anotó el último punto técnico en el combate.