El Campeonato del Mundo de Luge, organizado por la Federación Internacional de Luge (FIL), es la competición individual más prestigiosa del calendario del luge fuera de los años olímpicos. A diferencia de la Copa del Mundo, que premia la consistencia a lo largo de una temporada, el Campeonato del Mundo se resuelve en un único evento de dos o tres días donde los errores no tienen segunda oportunidad. Esta presión concentrada hace del Campeonato del Mundo un evento de altísima exigencia competitiva.
El campeonato se celebra en una sede diferente cada año, rotando entre las principales instalaciones del circuito FIL. Las pruebas incluyen las cuatro categorías olímpicas: individual masculino, individual femenino, dobles y relevo por equipos. En algunos años, el programa se amplía con el sprint, una modalidad de una sola manga que añade un formato de alta tensión diferente al estándar de cuatro mangas. La sede del campeonato suele ser una de las pistas de referencia del circuito mundial: Oberhof, Altenberg, Innsbruck-Igls, Sigulda o Whistler han acogido ediciones del mundial, con lo que las características específicas de la pista sede juegan un papel importante en los resultados.
El palmarés histórico del Campeonato del Mundo está dominado por Alemania con un margen muy amplio. Pero dentro de ese dominio colectivo, algunos atletas han escrito historias individuales extraordinarias. Armin Zöggeler, el gran campeón italiano, ganó el título mundial individual en múltiples ocasiones y se convirtió en el símbolo de que era posible competir con la maquinaria alemana. Georg Hackl, Felix Loch y Natalie Geisenberger representan la continuidad del éxito alemán en el campeonato mundial a lo largo de décadas, mientras que atletas de Letonia, Austria y Rusia han conseguido títulos que interrumpieron temporalmente la hegemonía germana en determinadas categorías.