El entrenamiento de un lugeur de élite es mucho más diverso y exigente de lo que sugiere la imagen del atleta bajando por una pista de hielo. Aunque el tiempo en la pista es el núcleo del desarrollo técnico, el trabajo físico fuera del canal de hielo representa la mayor parte de las horas de entrenamiento anuales, y la preparación mental y la memorización de pistas son tan importantes como el acondicionamiento físico.
El trabajo de fuerza es fundamental, y se centra en los grupos musculares específicos que el luge requiere. La salida, con su impulso explosivo de brazos sobre los polines, exige una fuerza de tracción de los bíceps, tríceps y músculos de la espalda comparable a la de un remero de sprint. Los atletas realizan extensas series de jalones en máquinas y poleas que simulan el movimiento de la salida del trineo. La posición de descenso, que parece pasiva, requiere en realidad una activación continua del core, los isquiotibiales y los músculos paravertebrales para mantener la plataforma del cuerpo estable bajo las fuerzas G de las curvas. Los ejercicios de plancha, peso muerto y sentadilla isométrica forman parte habitual de los programas de fuerza de los lugeurs de élite. En verano, cuando no hay hielo en la mayoría de pistas del mundo, los atletas trabajan en pistas de entrenamiento con ruedas —versiones sobre cemento o asfalto del canal de luge— que permiten mantener y desarrollar la técnica de guía fuera de temporada.
El conocimiento de la pista es una ventaja competitiva que los equipos nacionales cuidan con extremo detalle. Cada pista homologada por la FIL tiene un carácter propio: el timing de corrección en cada curva, los tramos donde el hielo suele ser más irregular, los momentos donde la velocidad es tan alta que incluso una pequeña corrección puede ser excesiva. Los atletas memorizan estos parámetros a través de cientos de descensos, y los entrenadores utilizan análisis de vídeo con software especializado para identificar exactamente qué fracción de segundo antes o después debe aplicarse cada movimiento de guía en cada curva. Esta combinación de trabajo físico sistematizado y conocimiento técnico profundo es lo que produce a los campeones del mundo del luge.