La bandera amarilla es una de las señales de seguridad más importantes en el reglamento del motociclismo de competición. Cuando un comisario de pista la agita en su puesto, comunica a los pilotos que hay una situación de peligro en la zona próxima: puede ser una moto accidentada, un piloto caminando por la pista, restos de una caída o cualquier obstáculo que represente un riesgo. Ante esta señal, todos los pilotos que pasan por ese sector están obligados a reducir la velocidad y queda absolutamente prohibido adelantar.
La señalización con bandera amarilla puede ser simple o doble. Una bandera amarilla agitada indica peligro próximo y exige precaución. Dos banderas amarillas juntas —doble amarilla— señalan un peligro mayor o inminente y pueden requerir una reducción de velocidad más drástica, pudiendo implicar prepararse para detenerse. En el motociclismo moderno, además de las banderas físicas, los pilotos reciben avisos en los paneles digitales instalados en el borde de la pista y en las pantallas del cuadro de instrumentos de la moto.
Superar bajo bandera amarilla —sea adelantando o marcando un tiempo rápido en clasificación sin respetar la reducción— tiene consecuencias disciplinarias. La dirección de carrera puede imponer penalizaciones de tiempo, ride-through por pit lane, sanciones post-carrera o incluso la exclusión del resultado. La monitorización electrónica mediante transponders permite a los comisarios comparar la velocidad del piloto en ese sector con la vuelta anterior y detectar si hubo infracción, haciendo prácticamente imposible violar la norma sin consecuencias.