En el Freestyle Motocross, la historia del deporte se escribe en el aire. Cada truqo nuevo que se considera imposible hasta que alguien lo ejecuta, cada récord de altura o distancia que se rompe, cada combinación de acrobacias que nadie había intentado antes: el FMX ha producido en sus pocos años de historia momentos que han quedado grabados en la memoria colectiva del deporte extremo.
El backflip de Pastrana: el big bang del FMX moderno
El 27 de julio de 2000, en los X Games de San Francisco, Travis Pastrana ejecutó el primer backflip completado con éxito en competición oficial de FMX. Tenía 16 años. Lo que para cualquier observador casual era una vuelta hacia atrás en moto sobre una rampa, para el mundo del FMX fue el equivalente a Roger Bannister rompiendo la barrera de los cuatro minutos en el atletismo: un límite que se consideraba infranqueable cayendo de golpe.
Antes de Pastrana, el backflip era considerado imposible por la mayoría de los expertos. La masa de la moto en rotación hacia atrás, la velocidad de giro necesaria, el control del punto de aterrizaje: todo parecía demasiado. Carey Hart lo había intentado en los X Games de 1999 sin lograrlo. Pastrana cambió la narrativa de forma permanente.
Hoy el backflip es el truco de entrada mínima al FMX de alto nivel. Los pilotos de élite lo ejecutan en combinación con otras acrobacias (backflip nac-nac, backflip cliffhanger, backflip sin manos) como si fuera un giro de rutina.
El double backflip: el día que Pastrana volvió a reescribir la historia
Seis años después de su backflip histórico, Pastrana volvió a los X Games con algo nuevo: el double backflip, dos vueltas hacia atrás completas en un solo salto. El 1 de agosto de 2006, ante 17.000 espectadores en el Staples Center de Los Ángeles (ahora Crypto.com Arena), Pastrana ejecutó el double backflip por primera vez en competición oficial.
La reacción del público fue de incredulidad primero y euforia inmediata después. Los comentaristas tardaron varios segundos en reaccionar. Los otros pilotos en competición corrieron hacia Pastrana para abrazarle. La escena se convirtió en uno de los momentos más virales de la historia del deporte extremo antes de que el concepto de viralidad existiera tal como lo entendemos hoy.
El frontflip: la otra dirección
Si el backflip (vuelta hacia atrás) tardó años en conquistarse, el frontflip (vuelta hacia adelante) parecía incluso más inverosímil. La inercia natural de una moto lanzada al aire por una rampa va hacia atrás; forzarla hacia adelante exige una técnica completamente diferente.
El australiano Cam Sinclair fue el primero en intentarlo en condiciones de exhibición. El californiano Jarryd McNeil fue el primero en completarlo en una competición oficial de X Games en 2015. Desde entonces, el frontflip ha entrado en el repertorio de los mejores riders, aunque sigue siendo uno de los trucos más difíciles y peligrosos del FMX.
Los saltos de distancia: Robbie Maddison y los records horizontales
Mientras el FMX de competición se centra en los trucos y las acrobacias, otra rama del FMX de exhibición busca los récords de distancia horizontal. El australiano Robbie Maddison es el rey indiscutible de esta especialidad.
En 2007, Maddison saltó sobre el Arco de Triunfo de París para celebrar el Año Nuevo en un evento televisado. En 2009, saltó la fuente del Bellagio de Las Vegas, un salto de más de 90 metros sobre una de las fuentes más famosas del mundo, con agua cayendo debajo de él. En 2012, saltó sobre el Tower Bridge de Londres, el puente levadizo, en otra demostración que mezcló el FMX con el espectáculo puro.
Estos saltos de exhibición no tienen el mismo estatus competitivo que los trucos de los X Games, pero han contribuido a llevar el FMX a audiencias masivas de televisión que de otra manera no habrían visto el deporte.
El whip y el estilo: la parte artística del FMX
No todo el FMX son trucos de dificultad extrema. El Best Whip de los X Games premia el truco más estético del FMX: la ondulación lateral de la moto (el whip) que los pilotos consiguen al salir de las rampas, poniendo la moto completamente horizontal o incluso sobrepasando los 90 grados de inclinación antes de corregir y aterrizar perfectamente.
El estilo de los mejores exponentes del whip —como Nate Adams, Ronnie Renner o el español Dany Torres— tiene algo de arte cinético: cuerpos y máquinas danzando en el aire en fracciones de segundo que los fotógrafos congelan para siempre.