La vida salvaje como compañera de carrera
En la natación en piscina, el universo del nadador se limita a 50 metros de agua azul y cloro. En aguas abiertas, el entorno es un ecosistema vivo con el que el nadador interactúa, quiera o no. Desde las omnipresentes medusas hasta los encuentros más exóticos con fauna marina, la vida salvaje es parte de la experiencia única de este deporte.
Las medusas: el compañero más frecuente y temido
Las medusas son, con diferencia, el encuentro animal más común en las competiciones de aguas abiertas de mar. Su presencia es especialmente notable en el Mediterráneo durante los meses de verano, cuando las corrientes cálidas concentran grandes grupos de medusas en las zonas costeras donde se celebran competiciones.
Los nadadores experimentados de aguas abiertas aprenden a convivir con las picaduras leves de medusas comunes (como la medusa luminiscente o la medusa de huevo frito) sin perder la concentración ni el ritmo de carrera. Sin embargo, la medusa de crin de león (Cyanea capillata), presente en aguas del Atlántico Norte y el Mediterráneo occidental, puede producir picaduras dolorosas que obligan a interrumpir la prueba.
Algunos nadadores se aplican vaselina en las zonas expuestas (cuello, axilas) antes de la competición para reducir el efecto urticante, aunque la eficacia de este método es limitada.
Tiburones: el miedo irracional y la realidad estadística
El miedo a los tiburones es uno de los mayores frenos psicológicos para quienes se inician en las aguas abiertas. La realidad estadística, sin embargo, es tranquilizadora: los ataques de tiburón a nadadores en eventos organizados son prácticamente inexistentes.
Las travesías de ultrafondo en océano abierto (Canal de la Mancha, Canal de Catalina, Hawái) tienen protocolos de seguridad que incluyen buzos de seguridad, sonares y a veces sistemas electrónicos de disuasión de tiburones. Los nadadores de estas travesías conviven con la presencia de tiburones sin incidentes en la inmensa mayoría de los casos.
Delfines, rayas y otras sorpresas
Los encuentros con delfines son apreciados y recordados por los nadadores como momentos especiales. En el Estrecho de Gibraltar, las competiciones de travesía suelen estar acompañadas por grupos de delfines mular que saltan y acompañan a los participantes.
Las rayas, los pulpos y los bancos de peces son encuentros habituales en aguas poco profundas. Los cangrejos y erizos en las zonas de salida o llegada en playas rocosas son los únicos animales que pueden suponer un riesgo físico real, especialmente para los nadadores que no llevan zapatillas de neopreno en la entrada y salida del agua.