El arte de comer en movimiento
En atletismo, un maratoniano puede agarrar un vaso de agua de cartón y beber corriendo sin apenas bajar la velocidad. En natación en aguas abiertas, el equivalente de esta hazaña cotidiana se convierte en un acto técnico que requiere entrenamiento específico y coordinación precisa entre el nadador y su equipo de apoyo.
Nadar, respirar a tiempo, mantener la posición en el agua, hacer sighting, gestionar el pack… y encima agarrar un biberón y comer, todo simultáneamente y sin perder más de 10 segundos: así es el avituallamiento en carrera de los mejores nadadores de aguas abiertas del mundo.
El momento del avituallamiento
Al aproximarse a la zona de avituallamiento señalizada por las balizas de color específico, el nadador debe prepararse para la acción:
- Identificar al avituallador: en pruebas de élite, cada nadador tiene su propio avituallador personal. Identificarle entre los demás avitualladores en el pontón es el primer paso.
- Reducir ligeramente el ritmo: no detenerse completamente, pero sí moderar la cadencia para coordinar la aproximación.
- Extender el brazo: en el momento exacto en que el avituallador extiende el palo con el biberón, el nadador extiende el brazo hacia arriba para agarrarlo.
- Girar y beber: con el biberón en la mano, el nadador gira lateralmente (como en el gesto de respiración), toma el contenido y escupe lo que no puede tragar.
- Soltar el recipiente: se suelta en la zona habilitada o se lo devuelve al avituallador.
Lo que se toma en el avituallamiento
Los contenidos del avituallamiento en carrera varían según la distancia y las preferencias del nadador:
- 5 km: algunos nadadores no toman avituallamiento en absoluto si la prueba dura menos de 60 minutos.
- 10 km: una o dos tomas de bebida isotónica o gel diluido en las zonas de avituallamiento, generalmente cada 2,5 km.
- 25 km: avituallamiento frecuente cada 2 km, con geles, bebidas energéticas, caldos y en ocasiones alimentos sólidos como plátano o arroz.
El entrenamiento del avituallamiento
La coordinación entre nadador y avituallador es tan importante que los equipos de élite la practican regularmente en sesiones de entrenamiento en piscina y en aguas abiertas. El avituallador aprende a reconocer la velocidad de aproximación del nadador y a extender el palo en el momento justo. El nadador aprende a identificar el palo de su avituallador entre decenas de otros y a hacer el gesto de agarre sin interrumpir el ritmo de brazada más de lo imprescindible.
Un nadador que gana 5 segundos en cada avituallamiento respecto a sus rivales, en una prueba con 4 puestos de avituallamiento, gana 20 segundos totales, una diferencia que puede ser decisiva en un sprint de llegada.