La natación artística —denominada natación sincronizada hasta que la FINA adoptó el nombre actual para reflejar mejor la naturaleza del deporte— es una disciplina en la que España ha construido a lo largo de décadas uno de los palmarés olímpicos más sólidos de su historia deportiva. A diferencia de otros deportes donde la presencia española en los podios es más esporádica, en natación artística la selección española ha competido de forma casi sistemática por las medallas en las grandes citas.
Los primeros pasos en el programa olímpico
La natación artística entró en el programa olímpico en los Juegos de Los Ángeles 1984, inicialmente con las pruebas de individual y dúo. España participó desde los primeros momentos, aunque sin lograr metales en esas primeras ediciones. El deporte en el país estaba en proceso de consolidación, y la brecha con las potencias —en aquel entonces encabezadas por Estados Unidos y Canadá— era todavía considerable.
Durante los años 80 y principios de los 90, la base de clubs especializados en natación artística creció en España, especialmente en Cataluña, donde el Club Natació Sabadell y otros clubs de la zona metropolitana de Barcelona desarrollaron un modelo de formación que con el tiempo daría sus frutos en forma de medallas olímpicas.
La irrupción española en los podios mundiales
Fue a partir de los Juegos de Sídney 2000 y, sobre todo, de los de Atenas 2004 cuando la selección española empezó a aproximarse de manera consistente a los podios olímpicos. El equipo español, con una generación de nadadoras formadas en los mejores clubs nacionales, comenzó a plantar cara a las grandes potencias en los Campeonatos del Mundo previos a los Juegos, lo que anticipaba una nueva etapa en la historia olímpica del deporte español.
Gemma Mengual: la figura que abrió el camino
Gemma Mengual Martínez (Sabadell, 1977) fue la gran protagonista de la natación artística española durante la primera parte del siglo XXI. Especialista en individual y en dúo, Mengual acumuló un palmarés en Campeonatos del Mundo que la convirtió en una de las mejores nadadoras artísticas de la historia, solo por detrás de las grandes figuras rusas de su época.
En los Juegos Olímpicos, Mengual consiguió medallas en varias ediciones, compitiendo tanto en dúo —frecuentemente formando pareja con Andrea Fuentes— como en equipo. Su palmarés olímpico incluye platas y bronces en distintas pruebas, y su presencia en las finales olímpicas fue una constante durante más de una década. Mengual fue además la compañera de referencia de Ona Carbonell en las primeras etapas de la carrera de la barcelonesa.
Andrea Fuentes: otra figura olímpica
Andrea Fuentes Fache (Sabadell, 1983) fue durante años la compañera inseparable de Gemma Mengual en el dúo y una de las figuras más importantes del equipo español. Fuentes acumuló medallas en Campeonatos del Mundo y llegó al podio en varias ocasiones en los Juegos Olímpicos, constituyendo junto a Mengual una de las parejas más competitivas de la historia de la natación artística mundial fuera del bloque ruso.
Londres 2012, Río 2016 y Tokio 2020: el ciclo de Ona Carbonell
La década de los años 2010 estuvo marcada por la emergencia de Ona Carbonell como la nueva referencia de la natación artística española. En Londres 2012, el equipo español consiguió la plata en la prueba de equipos. En Río 2016, Carbonell compitió en dúo logrando también la plata. En Tokio 2020, el equipo español volvió a estar presente en el podio, completando un ciclo olímpico extraordinario para el deporte acuático artístico nacional.
El dominio de Rusia y la posición de España
La natación artística mundial ha estado dominada de manera casi absoluta por Rusia desde los años 90. Las nadadoras rusas han ganado prácticamente todos los oros olímpicos en equipo y dúo desde Sídney 2000, con una hegemonía difícil de explicar sin tener en cuenta el modelo de tecnificación extremo, la inversión estatal y la tradición cultural del país en las artes del movimiento.
China ha sido el segundo gran poder, con medallas frecuentes en las últimas ediciones. En ese contexto, la posición de España —compitiendo de forma sistemática por el podio, aunque habitualmente en el escalón de la plata o el bronce— es un logro de primer orden que pocos países han conseguido mantener de manera tan constante.
Otras potencias de referencia en la disciplina son Japón, Ucrania y algunas selecciones iberoamericanas con tradición creciente, lo que añade dificultad adicional al reto de mantener la presencia española en los podios olímpicos.
La estructura del deporte: dúo y equipo en los JJOO
Desde que la natación artística consolidó su programa olímpico, las pruebas de referencia han sido el dúo y el equipo, en sus versiones técnica y libre. La modalidad de individual —que tiene presencia en los Campeonatos del Mundo— no forma parte actualmente del programa olímpico, lo que concentra la competición olímpica en las pruebas colectivas y de parejas.
Esta estructura favorece a las selecciones con una profundidad de plantilla suficiente para mantener el nivel en todas las pruebas, algo que España ha conseguido durante décadas gracias a la solidez de su sistema de formación y al trabajo de los clubs de referencia.
Perspectivas de futuro
Con la retirada progresiva de las grandes figuras de la generación de Carbonell y Mengual, la natación artística española afronta el reto de mantener su nivel competitivo con nuevas generaciones. Los clubs catalanes y el sistema de tecnificación de la RFEN trabajan para garantizar que el relevo se produzca sin que España pierda su posición entre las potencias olímpicas de la especialidad.