Natación Artística
Disciplina acuática olímpica que combina natación, danza y acrobacia en rutinas sincronizadas ejecutadas individual o colectivamente al ritmo de la música.
Récords y estadísticas del Natación Artística
El récord de más oros olímpicos en natación artística
Svetlana Romashina ostenta el récord de más medallas de oro olímpicas en natación artística con seis, convirtiéndola en una de las deportistas más laureadas de la historia olímpica en cualquier disciplina.
Ona Carbonell: el mayor palmarés mundial de la historia
Con 23 medallas en Campeonatos del Mundo de natación artística, Ona Carbonell es la nadadora con más medallas mundiales de la historia del deporte, en cualquier categoría y de cualquier metal.
El récord de más títulos mundiales en natación artística
Svetlana Romashina ostenta también el récord de más medallas de oro en Campeonatos del Mundo de natación artística, con más de veinte títulos mundiales acumulados a lo largo de su carrera en dúo, equipo, solo y combo.
Davydova e Ishchenko: el récord de cinco oros olímpicos
Anastasia Davydova y Natalia Ishchenko son las dos únicas nadadoras artísticas de la historia en haber conquistado cinco medallas de oro olímpicas, un récord que las sitúa entre las atletas más laureadas del deporte olímpico moderno.
Las puntuaciones históricas más altas en natación artística
Las notas más altas que se han registrado en la historia de la natación artística en las grandes competiciones internacionales, y qué condiciones hacen posible alcanzar la puntuación máxima en las diferentes pruebas.
El dominio ruso en cifras: estadísticas históricas
Las estadísticas que documentan la hegemonía histórica de Rusia en la natación artística: oros olímpicos consecutivos, títulos mundiales y la racha de victorias más larga de la historia del deporte.
El primer oro mundial de España: rompiendo el monopolio ruso
España logró sus primeros oros en los Campeonatos del Mundo de natación artística durante la era de dominio ruso, un logro histórico que consolidó al deporte español como segunda potencia mundial y demostró que la hegemonía rusa no era absoluta en todas las categorías.