La hegemonía de Rusia en la natación artística es uno de los fenómenos de dominio deportivo más extraordinarios de la historia olímpica. Pocas selecciones nacionales en cualquier disciplina han conseguido mantener un dominio tan completo durante un período tan largo. Los números lo confirman de forma inequívoca.
Los oros olímpicos en equipo
La racha más llamativa del dominio ruso en natación artística es la de siete oros olímpicos consecutivos en la prueba de equipo, desde los Juegos de Atlanta 1996 hasta los Juegos de Tokio 2020. Este es el registro de dominio en una prueba olímpica de equipo más largo de la historia del deporte olímpico moderno en cualquier disciplina.
Para encontrar una racha comparable habría que mirar al waterpolo húngaro masculino en los primeros Juegos Olímpicos, o al equipo de voleibol soviético en algunas décadas del siglo XX. Pero en el contexto del deporte olímpico moderno, con una competencia global mucho más igualada que en décadas anteriores, siete oros consecutivos en equipo son una anomalía estadística de dimensiones extraordinarias.
Los oros olímpicos en dúo
En la prueba de dúo, Rusia ganó todos los oros desde los Juegos de Sydney 2000 hasta los Juegos de Tokio 2020, una racha de seis oros olímpicos consecutivos en dúo. Sumados a los oros de equipo, el dominio ruso en las dos pruebas olímpicas principales de natación artística fue prácticamente total durante veinte años.
Los Campeonatos del Mundo: más de dos décadas de dominio
En los Campeonatos del Mundo, la racha rusa es aún más impresionante por la mayor frecuencia de la competición. Entre los Mundiales de Roma 1994 y los de Budapest 2022, Rusia ganó la práctica totalidad de los oros disponibles en las pruebas de equipo y dúo femenino, con escasísimas excepciones.
Si contamos el número de oros mundiales rusos en este período, la cifra supera los 40 solo en las pruebas de equipo y dúo femenino, sin contar los oros en solo, combo y otras modalidades.
La diferencia de puntuación
Otro indicador del dominio ruso es la diferencia de puntuación habitual entre el equipo ruso y el segundo clasificado. En muchas ediciones de los Campeonatos del Mundo y los Juegos Olímpicos entre 2000 y 2020, la diferencia entre Rusia y el segundo clasificado era de 2-4 puntos en la puntuación final, una distancia enorme en un deporte donde la diferencia entre el segundo y el quinto clasificado solía ser inferior a un punto.
Esta diferencia sistemática sugiere que el equipo ruso no ganaba por factores aleatorios o circunstanciales, sino por una ventaja de nivel técnico y artístico real y consistente que los jueces de todos los países reconocían de forma unánime.
La comparación con otros dominios históricos
Para contextualizar el dominio ruso, resulta útil compararlo con otras grandes hegemonías del deporte olímpico:
- El equipo de natación americano en los Juegos de Los Ángeles 1984 dominó con el boicot soviético.
- El equipo de gimnasia artística soviético dominó durante los años 70 y 80, pero con interrupciones por boicots y competencia real de Rumanía y otros países.
- Los equipos de voleibol y baloncesto americanos han dominado sus disciplinas, pero con más interrupciones y con mayor competencia.
El dominio ruso en natación artística entre 1996 y 2020, sin ninguna interrupción en las pruebas principales, es verdaderamente singular en la historia del deporte olímpico moderno.
El fin de la racha
La invasión rusa de Ucrania en 2022 y las sanciones deportivas internacionales derivadas pusieron fin a la racha cuando aún estaba activa. Rusia no pudo defender sus títulos en los Juegos de París 2024, y China emergió como nueva dominante. La racha rusa de siete oros olímpicos en equipo sigue siendo el récord de la historia, con pocas perspectivas de ser igualada en el futuro próximo.