La natación artística —antiguamente denominada natación sincronizada— es una disciplina que combina la natación, la gimnasia y la expresión artística en el medio acuático. Las deportistas someten su cuerpo a miles de horas de entrenamiento que incluyen movimientos repetitivos de brazos y piernas, figuras de alta dificultad técnica, saltos y posiciones estáticas bajo el agua. El perfil de lesiones de este deporte está dominado por las lesiones crónicas por sobreuso, ya que las velocidades de impacto son bajas, pero el volumen de repeticiones es extraordinariamente elevado.
Lesiones más frecuentes
Síndrome de pinzamiento de hombro y tendinitis del manguito rotador. El hombro es la articulación más solicitada en la natación artística. Los movimientos de trebeo, las figuras con brazos en posición elevada y la propulsión bajo el agua generan miles de ciclos de carga sobre el manguito rotador por sesión. La inflamación del espacio subacromial y la degeneración de los tendones son la consecuencia más frecuente de esta sobrecarga.
Dolor lumbar y espondilólisis. Las figuras que requieren hiperextensión de la columna lumbar —como las verticales y muchos elementos de las rutinas libres— generan fuerzas de cizallamiento sobre las vértebras lumbares. En deportistas jóvenes, esta sobrecarga puede provocar fracturas por estrés de la pars interarticularis —espondilólisis— que se manifiestan con dolor lumbar unilateral persistente.
Rodilla del nadador artístico. La patada de braza, utilizada en muchos elementos del trebeo, somete al ligamento colateral medial de la rodilla a fuerzas de valgo repetidas. La inflamación de este ligamento y la tendinitis de la pata de ganso son lesiones frecuentes en nadadoras que utilizan mucho esta técnica de piernas.
Lesiones de cuello y columna cervical. Las figuras en las que la cabeza está sumergida durante períodos prolongados y las rotaciones de cuello bajo el agua pueden sobrecargar la musculatura cervical y los tejidos blandos del cuello. El dolor cervical y las contracturas son muy frecuentes en nadadoras de alto nivel.
Otitis y sinusitis del nadador. Aunque no son lesiones del aparato locomotor, las infecciones del oído externo y de los senos paranasales son muy frecuentes en la natación artística debido a las horas diarias de exposición al agua clorada y a las posiciones invertidas con la cabeza sumergida.
Factores de riesgo
El alto volumen de entrenamiento —que en equipos de élite puede superar las siete horas diarias durante periodos de preparación competitiva— es el principal factor de riesgo para las lesiones por sobreuso. Los tejidos musculares, tendinosos y óseos necesitan tiempo de recuperación para adaptarse a las cargas, y cuando este tiempo no se respeta, la degeneración es inevitable.
La falta de variedad en los patrones de movimiento —el entrenamiento repetitivo de los mismos elementos una y otra vez— concentra el estrés mecánico sobre las mismas estructuras sin dar tiempo a la recuperación tisular.
Las demandas estéticas del deporte, que pueden llevar a déficits nutricionales similares a los observados en la gimnasia artística, comprometen la disponibilidad de energía y los depósitos de calcio necesarios para la salud ósea y muscular.
Cómo prevenirlas
El fortalecimiento de la musculatura del manguito rotador y de los estabilizadores escapulares fuera del agua, mediante ejercicios de rotación interna y externa con banda elástica y trabajo en polea, reduce la carga sobre los tejidos del hombro durante el entrenamiento acuático.
La monitorización del dolor lumbar y la evaluación periódica de la columna mediante pruebas de imagen en deportistas con síntomas persistentes permiten identificar las espondilólisis en estadios precoces, cuando el tratamiento conservador todavía es eficaz.
La planificación de la carga de entrenamiento con períodos de descarga programados, la alternancia de días de alta intensidad con días de recuperación activa y la limitación del volumen de elementos de alta carga lumbar por sesión son medidas fundamentales de prevención.
Recuperación
Las lesiones de hombro por sobreuso responden a la reducción del volumen de trebeo y movimientos de brazos intensos, la fisioterapia específica con ejercicios excéntricos del manguito rotador y, en casos resistentes, la infiltración guiada. Las espondilólisis requieren un período de descarga de la columna lumbar de entre seis y doce semanas, con restricción de las figuras que impliquen hiperextensión, seguido de una rehabilitación con énfasis en el fortalecimiento del core. La rodilla del nadador artístico responde bien a la fisioterapia y a la modificación técnica de la patada de braza. En todos los casos, la vuelta al entrenamiento completo debe ser gradual y supervisada.