En la historia de la natación, pocas pruebas capturan la atención del público como los 100 metros libres. Es el sprint puro de la piscina: menos de un minuto de esfuerzo máximo, donde la diferencia entre el campeón y el que queda fuera del podio puede ser de centésimas de segundo. Y durante más de quince años, el brasileño Cesar Cielo ha mantenido el récord mundial masculino con una marca que parece grabada en piedra.
Cesar Cielo y los 46.91 segundos de Roma
El 30 de julio de 2009, en el Campeonato del Mundo de Roma, Cesar Cielo tocó la pared en 46.91 segundos, destrozando su propio récord anterior de 47.05 y convirtiéndose en el primer hombre en nadar los 100 metros libres por debajo de los 47 segundos. El estadio Foro Italico estalló en un rugido cuando el cronómetro mostró la marca histórica.
Cielo era entonces un joven de 22 años formado en la Universidad de Auburn (Alabama), donde había desarrollado su técnica bajo la tutela de Brett Hawke. Su salida de plataforma era explosiva, su deslizamiento subacuático potente y su frecuencia de brazadas altísima durante los últimos 25 metros, cuando la mayoría de nadadores empiezan a acusar el ácido láctico.
El polémico verano de los trajes tecnológicos
El Mundial de Roma 2009 pasó a la historia no solo por las marcas sino también por la polémica de los trajes de poliuretano. Estos bañadores de cuerpo entero, fabricados con materiales que proporcionaban flotabilidad adicional y reducían la resistencia del agua, permitieron que en ese único campeonato se establecieran decenas de récords mundiales que hoy siguen en los libros.
La FINA, organismo rector de la natación mundial, prohibió estos trajes a partir de enero de 2010, obligando a los nadadores a competir con bañadores de tela de máximo 50 cm de longitud para los hombres. Desde entonces, las marcas de Roma han resultado prácticamente inalcanzables, creando una situación paradójica en la que el récord oficial refleja una tecnología que ya no existe.
La respuesta de los nadadores modernos
A pesar de la desventaja material, varios nadadores han acercado sus tiempos a los de Cielo. El francés Florent Manaudou y el australiano Kyle Chalmers han bajado de los 47.10 segundos en piscina de 50 metros. El ítalo-estadounidense Caeleb Dressel ganó el oro olímpico en Tokio 2020 con 47.02 segundos, el segundo tiempo de la historia con el reglamento actual.
La posibilidad de que alguien supere los 46.91 de Cielo con los trajes modernos sigue siendo un tema de debate en el mundo de la natación. Algunos especialistas creen que sería necesario un atleta excepcional con las condiciones físicas perfectas; otros piensan que la marca de Roma permanecerá décadas más.
El récord femenino: Sarah Sjöström
En la categoría femenina, la sueca Sarah Sjöström ostenta el récord mundial con 51.71 segundos, establecido en Budapest 2017. A diferencia de Cielo, Sjöström estableció su marca con los trajes reglamentarios actuales, lo que hace su récord aún más meritorio. La sueca es también campeona olímpica y recordwoman mundial en los 50 metros libres, dominando el sprint femenino de la natación mundial durante más de una década.
Los 100 metros libres siguen siendo la prueba más seguida y esperada de cualquier gran campeonato de natación. La combinación de velocidad pura, técnica exquisita y temple mental hace de esta distancia el auténtico sprint del deporte acuático.