El tendón rotuliano conecta la rótula con la tibia y transmite la fuerza del cuádriceps para extender la rodilla. En el pádel, este tendón trabaja en cada smash, cada bandeja y cada salto para alcanzar una pelota elevada. La combinación de estos gestos repetidos sobre una pista dura de cemento o resina crea las condiciones ideales para la tendinopatía rotuliana.
El mecanismo específico del pádel
El smash y el bandeja
El smash y el bandeja son los golpes más característicos y técnicamente más exigentes del pádel. Ambos se ejecutan desde una posición elevada del brazo, con frecuencia acompañados de un salto o un impulso desde el suelo. El aterrizaje concentra la energía cinética de la caída sobre el tendón rotuliano, que debe frenar la flexión de rodilla y estabilizar el aterrizaje.
Un padelista de nivel intermedio-avanzado puede ejecutar 20-40 smashes y bandeas en un partido de una hora. Multiplicado por tres o cuatro partidos semanales, el tendón rotuliano acumula cientos de impactos de alta carga.
La pista dura como factor agravante
La tierra batida del tenis permite una ligera absorción de impactos y deja deslizar el pie, lo que reduce el pico de fuerza en el aterrizaje. La pista de pádel de cemento o resina sintética no absorbe prácticamente nada y transmite toda la energía del impacto de forma directa a la rodilla. Esta diferencia es relevante para el tendón rotuliano: el mismo volumen de smashes sobre una superficie más blanda produciría una carga sensiblemente inferior.
La posición semisquat de espera
La postura de espera en pádel mantiene la rodilla en semiflexión durante la mayor parte del partido. Esta posición carga el tendón rotuliano de forma isométrica constante, que sumada a la carga dinámica de los saltos y arranques, puede superar la capacidad de regeneración del tendón en padelistas de alta frecuencia de juego.
Estadios clínicos
Estadio I: dolor solo después del partido, sin afectar al juego. El tendón está en fase de irritación inicial. El padelista puede continuar jugando con reducción de la carga de smashes.
Estadio II: dolor al inicio del partido que desaparece al calentarse, y reaparece al final. El rendimiento no está significativamente afectado, pero el tendón está en un proceso de tendinopatía establecida.
Estadio III: dolor durante todo el partido que afecta al rendimiento. El padelista no puede golpear con su potencia habitual. Necesita reposo relativo y tratamiento activo.
Estadio IV: dolor también en actividades cotidianas (bajar escaleras, ponerse en cuclillas). Tendinopatía avanzada con posible rotura parcial del tendón. Valoración por especialista.
Diagnóstico
Clínico: dolor selectivo en el polo inferior de la rótula (inserción del tendón rotuliano en la rótula), que aumenta con el decline squat test (sentadilla en plano inclinado de 25°). El dolor en el polo inferior de la rótula, no en el resto de la articulación, es el hallazgo más específico.
Ecografía: engrosamiento focal del tendón en la inserción, hipoecogenicidad, hipervascularización en Doppler. La ecografía confirma el diagnóstico y el grado de afectación.
Tratamiento
Protocolo de decline squats (Alfredson modificado): sentadillas excéntricas en plano inclinado de 25° (decline squat), 3 × 15 repeticiones en dos sesiones diarias durante 12 semanas. Es el tratamiento de primera línea con mayor evidencia en tendinopatía rotuliana. El dolor moderado durante el ejercicio es aceptable (escala 3-4/10); el dolor fuerte indica exceso de carga.
Reducción de la carga de smashes: durante el tratamiento, reducir el número de smashes y bandeas es imprescindible para no sobrepasar la tolerancia del tendón mientras se estimula su remodelación con el protocolo excéntrico.
Ondas de choque: tratamiento de segunda línea para tendinopatías que no responden a 3 meses de ejercicio excéntrico. 3-5 sesiones semanales con protocolo específico de tendón rotuliano.
Inyección de plasma rico en plaquetas (PRP): evidencia moderada como complemento del protocolo excéntrico en tendinopatías crónicas. No debe realizarse sin combinar con el protocolo de ejercicio.
Prevención
- Limitar el volumen de smashes en entrenamiento: el entrenamiento técnico de smash implica cientos de repeticiones del gesto más lesivo para el tendón; alternar sesiones de muchos smashes con sesiones de táctica y peloteo de menor carga reduce la acumulación
- Protocolo excéntrico preventivo: 2 series de 15 decline squats sin dolor, 3 veces por semana, como prevención en padelistas que ya han tenido molestias previas en el tendón rotuliano
- Zapatillas con buena amortiguación: el calzado específico de pádel con amortiguación en el talón y el antepié reduce el pico de impacto en los aterrizajes de los smashes
- Progressión de carga: después de un parón (vacaciones, lesión de otra zona), no retomar el volumen habitual de smashes en la primera semana; el tendón necesita 2-3 semanas de readaptación antes de tolerar la carga completa