Entre los seis tipos de salto del patinaje artístico —Axel, Lutz, Flip, Loop, Salchow y Toe Loop— hay uno que es fundamentalmente diferente a todos los demás: el Axel. No es solo el más difícil. Es el único que rompe la regla universal del despegue hacia atrás.
Todos los saltos aterrizan hacia atrás… y casi todos despegan hacia atrás
En el patinaje artístico, todos los saltos aterrizan hacia atrás, en el filo exterior del patín derecho (para los patinadores diestros). Esto es universal. Sin embargo, los cinco saltos distintos del Axel también despegan hacia atrás: el patinador llega a la posición de despegue moviéndose hacia atrás o a un lado.
El Axel es diferente: el patinador se aproxima hacia adelante y despega desde el filo exterior del patín izquierdo en dirección de marcha. Esta media vuelta extra que necesita para darse la vuelta y aterrizar hacia atrás es lo que define al Axel y lo separa de todos los demás.
La matemática del Axel
La consecuencia es directa: un Axel siempre tiene media rotación más de lo que su nombre indica:
- Axel simple: 1,5 rotaciones (no existe el “Axel de una rotación”)
- Axel doble: 2,5 rotaciones
- Axel triple: 3,5 rotaciones
- Axel cuádruple: 4,5 rotaciones
Esas medias rotaciones extra son la diferencia entre el Axel y el resto. Un triple Axel (3,5 rotaciones) es más difícil que un cuádruple Toe Loop (4,0 rotaciones pero de un salto técnicamente más sencillo). Es la razón por la que el Axel triple es el salto de referencia en el patinaje femenino de élite: dominarlo es la prueba de fuego de cualquier gran patinadora.
Axel Paulsen: el noruego que inventó el salto
El salto recibe el nombre de su creador, el patinador de velocidad noruego Axel Paulsen (1855-1938), que lo ejecutó por primera vez en 1882 durante una exhibición en Viena. Paulsen era un patinador de velocidad, no un artístico, y realizó el salto con sus propios patines de velocidad —diseñados para ir rápido, no para girar— lo que lo hace aún más sorprendente.
El Axel es el único salto del patinaje artístico que lleva un nombre de pila en lugar de un apellido: se dice “Axel”, no “Paulsen”. Lutz, Flip, Loop, Salchow y Toe Loop llevan apellidos de sus creadores; solo el Axel recibe el nombre de pila de quien lo inventó.
El Axel cuádruple: el último gran desafío
El cuádruple Axel es el objeto del deseo del patinaje artístico masculino. Las 4,5 rotaciones necesarias en una fracción de segundo exigen una velocidad de rotación y una coordinación muscular que está en el límite de lo humanamente posible.
Yuzuru Hanyu lo intentó en los Juegos Olímpicos de Pekín 2022. Cayó en ambas tentativas, pero el mundo del patinaje se detuvo para verle intentarlo. Su valentía de plantar cara a un salto que nunca nadie había logrado en competición oficial, delante del jurado olímpico y del mundo, es uno de los gestos más grandes de la historia del deporte de invierno.
A fecha de 2026, el cuádruple Axel sigue siendo el último gran desafío no conquistado del patinaje artístico de competición.