Una de las preguntas más frecuentes de los espectadores que descubren el patinaje de velocidad por primera vez es: ¿a qué velocidad van? La respuesta siempre sorprende: los mejores patinadores del mundo superan los 50 km/h de velocidad media en los 500 metros, con puntas que rozan los 60 km/h en las rectas. Son velocidades de autopista, logradas a puro esfuerzo muscular sobre una lámina de acero de milímetros de grosor.
Las velocidades por distancia
La velocidad media varía enormemente según la distancia:
500 metros (sprint): es la prueba más rápida. Con tiempos récord de aproximadamente 33-34 segundos, la velocidad media se sitúa en torno a los 53-55 km/h. En las rectas de salida, cuando el patinador está a pleno rendimiento, puede superar los 60 km/h.
1.000 metros: la velocidad media baja ligeramente a aproximadamente 48-50 km/h, ya que los patinadores no pueden mantener el sprint puro durante toda la prueba.
1.500 metros: la velocidad táctica reduce la media a 45-48 km/h, aunque el sprint final puede recuperar velocidades de 500m.
5.000 y 10.000 metros: velocidades medias de 42-47 km/h, con variaciones según la estrategia de carrera y los sprints parciales.
Los factores que determinan la velocidad
El empuje lateral: la zancada del patinador de velocidad es básicamente lateral (hacia los lados, no hacia atrás como en la carrera a pie), lo que permite aprovechar toda la longitud de la hoja para maximizar el impulso. Un empuje eficiente puede durar 0,4-0,5 segundos y propulsar al atleta 3-4 metros.
La posición aerodinámica: la postura inclinada hacia adelante con la espalda paralela al hielo, las rodillas muy flexionadas y los brazos detrás de la espalda reduce la resistencia aerodinámica al mínimo posible. Esta posición es incómoda y requiere una fuerza muscular en cuádriceps y glúteos excepcional para mantenerse durante toda la carrera.
La calidad del hielo: la fricción entre el patín y el hielo es mínima cuando la temperatura es la adecuada. A temperaturas demasiado bajas, el hielo es duro pero la fricción aumenta; a temperaturas demasiado altas, el hielo se ablanda. El rango óptimo está entre -6 °C y -9 °C.
La altitud: el aire menos denso a mayor altitud reduce la resistencia aerodinámica. Por eso las pistas de Salt Lake City (1.430m) y Calgary (1.100m) producen los tiempos más rápidos del mundo.
Comparativa con otros deportes
- Ciclismo en pista (kilómetro contrarreloj): los ciclistas de élite pueden superar los 70 km/h en esta modalidad, significativamente más rápidos que los patinadores.
- Esquí alpino (descenso): velocidades de 120-130 km/h, muy superiores, pero con la ayuda de la gravedad en pendiente.
- Sprint de atletismo: un velocista de 100m como Usain Bolt alcanzó 44,7 km/h en su punto máximo, muy por debajo de un patinador de velocidad.
- Patinaje en línea (rollerblade de velocidad): velocidades similares al patinaje sobre hielo, aunque sin el factor altitud las medias son algo menores.
La sensación desde dentro
Los patinadores describen la sensación de deslizarse a 55 km/h sobre el hielo como una combinación de euforia y control total. A diferencia de los deportes de motor o el descenso en esquí, donde la velocidad se genera externamente, en el patinaje de velocidad esos 55 km/h los genera cada zancada, cada empuje del patinador. La sensación de potencia y deslizamiento es, según los propios atletas, adictiva.