La historia del patinaje de velocidad femenino es, como la de muchos deportes de mujeres, una historia de lucha para conseguir el reconocimiento que merecía. Desde las primeras competiciones informales del siglo XIX hasta las 7 pruebas olímpicas actuales, el camino ha sido largo y el terreno ganado, firme.
Los primeros pasos
Las mujeres participaban en patinaje recreativo y en pruebas populares desde el siglo XIX, pero la competición organizada tardó en llegar. La resistencia no era deportiva sino social: la idea de que las mujeres participaran en actividades físicas de alto rendimiento y vestidas con ropa ajustada encontraba oposición en la mentalidad conservadora de la época.
Las primeras competiciones femeninas de carácter organizado se celebraron a finales del siglo XIX y principios del XX en los Países Bajos y los países nórdicos, donde la tradición del patinaje era más democrática y menos dependiente de las jerarquías sociales. Sin embargo, estas competiciones tenían un estatus informal y no recibían el mismo reconocimiento que las masculinas.
El primer Campeonato del Mundo: 1936
La primera edición del Campeonato del Mundo femenino de patinaje de velocidad se celebró en 1936 en Estocolmo (Suecia). Fue organizado por la ISU y marcó el reconocimiento oficial del patinaje de velocidad femenino como deporte de competición de alto nivel.
Las primeras campeonas mundiales fueron principalmente nórdicas (noruegas, suecas y finlandesas) y soviéticas, lo que reflejaba la mayor tradición de patinaje en estos países.
Squaw Valley 1960: el debut olímpico
A pesar del Campeonato del Mundo desde 1936, las mujeres tuvieron que esperar hasta los Juegos Olímpicos de Squaw Valley 1960 para tener sus propias pruebas olímpicas. Fue un debut tardío: los hombres llevaban patinando en los Juegos desde 1924.
En Squaw Valley, el programa femenino incluyó cuatro pruebas: 500m, 1000m, 1500m y 3000m. La soviética Lidia Skoblikova fue la gran dominadora, ganando dos oros. En los siguientes Juegos (Innsbruck 1964), Skoblikova ganó nada menos que cuatro oros, convirtiéndose en la primera atleta de invierno en ganar cuatro oros en unos mismos Juegos.
La incorporación progresiva de distancias
A medida que pasaban las décadas, el programa femenino fue ampliándose:
- Los 5000m femeninos se incorporaron al programa olímpico en Calgary 1988
- El team pursuit llegó a los Juegos en Turín 2006
- El mass start debutó en PyeongChang 2018
Cada nueva incorporación fue fruto de negociaciones entre las federaciones nacionales, la ISU y el COI, y de la demostración de que existía un nivel de competición suficiente a nivel mundial.
Las grandes figuras del patinaje femenino
A lo largo de la historia, el patinaje de velocidad femenino ha producido figuras excepcionales:
- Lidia Skoblikova (URSS): 6 oros olímpicos en los años 60, la primera gran leyenda
- Karin Enke (Alemania del Este): dominadora de los años 80
- Bonnie Blair (EEUU): 5 oros olímpicos en los 500m y 1000m
- Claudia Pechstein (Alemania): 5 oros olímpicos, récord de longevidad
- Ireen Wüst (Países Bajos): 6 oros olímpicos, la más laureada de la historia
La evolución del rendimiento femenino ha seguido la misma trayectoria que el masculino, con las mayores mejoras llegando tras la adopción del clapskate en 1997-98 y la estandarización de las pistas cubiertas como sede de las grandes competiciones.