Una de las preguntas más debatidas en el atletismo combinado es por qué los hombres compiten en decatlón (10 pruebas) y las mujeres en heptatlón (7 pruebas). La respuesta histórica revela mucho sobre cómo el atletismo ha tratado a sus atletas femeninas, y el debate actual sobre si igualar los programas lleva décadas siendo parte de la conversación del atletismo de élite.
Por qué existe la diferencia
La separación entre el decatlón masculino y el heptatlón femenino no tiene base científica. No hay ninguna razón fisiológica por la que una mujer no pueda competir en diez pruebas en dos días: las atletas del heptatlón de élite son físicamente capaces de hacer el disco y la pértiga, las dos pruebas que faltan respecto al decatlón.
La explicación es histórica y cultural. Cuando el atletismo femenino empezó a organizarse institucionalmente en el siglo XX, imperaban ideas sobre la fragilidad femenina que limitaban el número de pruebas en que las mujeres podían participar. Las mujeres no corrían el maratón olímpico hasta Los Ángeles 1984 (mismo año que el heptatlón), y las restricciones al atletismo femenino de resistencia y fuerza duraron décadas.
El programa femenino fue siempre más limitado que el masculino, no por razones de capacidad sino por criterios culturales de la época. El heptatlón de 7 pruebas fue ya un avance respecto al pentatlón anterior de 5, pero se quedó corto frente a las 10 del decatlón masculino.
Las tres pruebas ausentes en el heptatlón
El heptatlón femenino no incluye tres pruebas del decatlón masculino:
Lanzamiento de disco: las mujeres lanzan disco como prueba individual olímpica, pero no en el heptatlón. No hay ninguna razón para su exclusión excepto la inercia histórica del programa.
Salto con pértiga: la pértiga femenina como prueba individual se incluyó en el programa olímpico en los Juegos de Sidney 2000, cuando el heptatlón ya llevaba 16 años existiendo sin ella. Incorporarla al heptatlón requeriría modificar las tablas de puntuación para incluir una disciplina que tiene una curva de aprendizaje muy específica.
400 metros: el heptatlón incluye 200 metros (primer día) y 800 metros (segundo día), mientras que el decatlón tiene 400 metros (primer día) y 1500 metros (segundo día). La ausencia del 400m en el heptatlón es quizá la diferencia más curiosa.
El movimiento por el decatlón femenino
En los últimos años, varias organizaciones deportivas y atletas de élite han abogado activamente por la creación de un decatlón femenino olímpico. Los argumentos principales son:
- Igualdad de exigencia: si los hombres tienen 10 pruebas, las mujeres deberían tener las mismas condiciones.
- Capacidad demostrada: las atletas de élite del heptatlón han demostrado en competiciones privadas que pueden completar decatlones de 10 pruebas.
- Coherencia deportiva: es difícil justificar que el «mejor atleta del mundo» masculino tenga más pruebas que su equivalente femenina.
La posición de World Athletics
World Athletics ha reconocido el debate pero no ha adoptado una posición definitiva sobre la creación del decatlón femenino olímpico. Las principales dificultades son:
- La necesidad de actualizar las tablas de puntuación para incluir la pértiga femenina en el contexto combinado.
- La necesidad de convencer al COI de añadir una prueba más al ya extenso programa atlético olímpico.
- La resistencia conservadora dentro de la propia federación a cambiar una prueba que lleva 40 años en el programa.
La conversación continúa. Y cada vez son más las voces que consideran que es solo cuestión de tiempo que el atletismo iguale los programas de sus dos grandes pruebas combinadas.