Walter Röhrl es la referencia técnica del rally mundial y uno de los dos o tres pilotos que más han influido en el desarrollo del automovilismo de tierra como disciplina. Nacido el 7 de marzo de 1947 en Ratisbona, Baviera, ganó dos campeonatos del mundo con dos marcas distintas y fue pieza central en el desarrollo del Audi Quattro, el coche que revolucionó el rally al demostrar que la tracción total era el futuro.
Los orígenes bávaros y la llegada al rally
Röhrl llegó al rally de manera casi accidental: su formación de base era la de mecánico y su pasión inicial estaba más cerca de la técnica que de la competición. Sin embargo, su sensibilidad para el coche, su capacidad de percibir lo que hacía el vehículo en cada momento y su precisión al volante lo convirtieron rápidamente en uno de los pilotos más valorados del circuito europeo de rallyes.
Su copiloto Christian Geistdörfer fue su compañero en los años más exitosos y la comunicación entre ambos —basada en la información técnica tan detallada que Röhrl exigía— fue un modelo de la relación piloto-copiloto en el rally.
Los títulos mundiales: 1980 y 1982
Röhrl ganó su primer título mundial en 1980 con Fiat, una marca con una gran tradición en el rally de la época. En 1982 repitió con Opel, demostrando que sus victorias dependían de su talento y no de la marca del coche. Entre esos dos títulos ganó el Rally de Montecarlo en cuatro ocasiones, una prueba especialmente exigente en términos de precisión que se adaptaba perfectamente a su estilo.
El Audi Quattro y la revolución de la tracción total
La etapa más influyente de Röhrl fue la que vivió con Audi en el Grupo B. El Quattro, con su sistema de tracción total integral, era técnicamente muy complejo y necesitaba un piloto con la sensibilidad técnica y la capacidad de retroalimentación que Röhrl poseía. Sus evaluaciones durante los test de desarrollo fueron fundamentales para que el Quattro pasara de ser un prototipo prometedor a un coche ganador.
Aunque no ganó el campeonato con Audi —el título se le escapó en varias ocasiones por distintas circunstancias— sus victorias en pruebas individuales con el Quattro son algunas de las actuaciones más recordadas del Grupo B.
El piloto de pruebas: una carrera dentro de la carrera
Después de retirarse de la competición activa, Röhrl fue durante décadas el piloto de pruebas oficial de Porsche, una empresa en la que su capacidad técnica fue tan valorada como lo había sido en el rally. Sus evaluaciones de los modelos Porsche, desde el 911 hasta el Carrera GT, se convirtieron en referencia para la industria. Walter Röhrl demostró que un gran piloto de carreras no es solo un hombre rápido, sino alguien capaz de comprender y mejorar un coche desde dentro.