En el mundo del rugby union, hay selecciones grandes y hay los All Blacks. La diferencia no es solo de grado sino de categoría histórica. El equipo de Nueva Zelanda ha dominado el rugby mundial durante décadas con una consistencia que no tiene parangón en ningún deporte de equipo, acumulando rachas de victorias, porcentajes históricos y títulos mundiales que definen la vara de medir de la excelencia en el rugby.
El porcentaje histórico más alto del rugby internacional
Los All Blacks tienen el mayor porcentaje de victorias de cualquier selección nacional de rugby en la historia de los test matches. Con una tasa que oscila entre el 77% y el 78% de victorias en todos sus partidos internacionales, la selección neozelandesa está muy por encima del 60-65% que presentan las segundas mejores selecciones del mundo, como Sudáfrica o Australia.
Este porcentaje es aún más impresionante si se considera que los All Blacks han disputado más de 600 test matches a lo largo de su historia, enfrentándose regularmente a los mejores equipos del mundo. No es una estadística inflada por partidos contra rivales débiles, sino el resultado de décadas de excelencia constante.
La racha de 2015-2016
La racha invicta más larga de los All Blacks en la era profesional fue de 18 partidos consecutivos sin perder entre 2015 y 2016. Durante ese período, el equipo neozelandés ganó el Rugby World Cup 2015 en Inglaterra y siguió sin perder en los siguientes test matches del año siguiente.
Esta racha se construyó sobre la base del talento individual —con jugadores como Dan Carter, Richie McCaw, Kieran Read y Beauden Barrett en sus mejores años— pero también sobre un sistema de juego basado en la velocidad, la continuidad del balón y una defensa organizada que resultaba imposible de descifrar para los equipos rivales.
El Campeonato del Mundo de 1987 y la primera gran racha
Los All Blacks fueron los campeones del primer Rugby World Cup en 1987, celebrado en su propio país. La victoria de ese torneo inauguró la tradición de excelencia neozelandesa en las grandes citas mundiales. En aquella edición, el equipo marcó más de 400 puntos en el torneo y solo recibió 52, una diferencia de goles que refleja el dominio aplastante de aquella generación.
El cuatro veces jugador del año del mundo Richie McCaw fue el capitán del equipo que ganó el segundo y tercer Campeonato del Mundo (2011 y 2015), convirtiéndose en el capitán más exitoso de la historia del rugby.
La cultura All Blacks: más que rugby
El dominio de los All Blacks no se explica solo por el talento físico o la sofisticación táctica. La selección neozelandesa ha construido una cultura de equipo que ha sido estudiada y emulada por organizaciones deportivas y empresas de todo el mundo. En el libro «Legacy», escrito por James Kerr, los valores de los All Blacks se presentan como un modelo de liderazgo y trabajo en equipo.
Conceptos como «no hay egos en el vestuario», «los mejores líderes son sirvientes del equipo» o «deja el jersey en un sitio mejor de como lo encontraste» forman parte del código cultural de los All Blacks y han sido adoptados por equipos de fútbol, baloncesto y empresas de Silicon Valley.
El haka, la danza ceremonial maorí que realizan antes de cada partido, es también un símbolo de identidad colectiva y de respeto por la herencia cultural neozelandesa que refuerza el vínculo emocional del equipo y proyecta una imagen de unidad inquebrantable ante el rival.