El try es la forma de puntuar más valorada del rugby: vale 5 puntos (más 2 de la conversión) y requiere que un jugador apoye el balón en el suelo en la zona de marca rival. Los grandes anotadores de tries en la historia del rugby son velocistas, eléctricos y con una capacidad para aparecer en el momento decisivo que los convierte en los jugadores más seguidos y recordados del deporte oval.
El debate sobre el récord absoluto
El récord de más tries en test matches internacionales está rodeado de cierta controversia sobre la comparabilidad de las cifras. El japonés Daisuke Ohata acumuló 69 tries en partidos internacionales, pero una parte significativa de ellos fueron contra selecciones de nivel regional asiático o de menor competitividad. Ohata fue un gran jugador de su época, pero los contextos de sus tries varían mucho.
El sudafricano Bryan Habana, con 67 tries en test matches, enfrentó durante su carrera a equipos de primer nivel mundial: los All Blacks, Inglaterra, Australia, Francia e Irlanda entre otros. Por eso muchos expertos y aficionados consideran a Habana el verdadero récordman en términos de calidad y dificultad de los rivales.
Bryan Habana: la velocidad más letal del rugby
Bryan Habana fue el ala más rápido de su generación, con una aceleración explosiva y una velocidad punta que lo convertía en una amenaza permanente cada vez que tocaba el balón en el espacio. En el Campeonato del Mundo de 2007 en Francia, marcó 8 tries —igualando el récord de Jonah Lomu de 1999—, siendo uno de los artífices del segundo título mundial de Sudáfrica.
Su try en la final de 2007 contra Inglaterra, resultado de una intercepción y una carrera de más de 50 metros, es uno de los momentos más recordados de aquel torneo. A lo largo de su carrera con la selección sudafricana (2004-2016), Habana fue el jugador más peligroso en ataque de los Springboks y un referente del rugby mundial.
Jonah Lomu: el jugador que cambió el rugby
Si hay un anotador de tries que merece un capítulo especial en la historia del rugby, ese es Jonah Lomu. El ala neozelandés apareció en el escenario mundial en el Campeonato del Mundo de 1995 en Sudáfrica y simplemente destrozó todos los esquemas defensivos existentes. Con 1,96 metros de altura y 119 kg de puro músculo, corría los 100 metros en menos de 11 segundos —tiempo olímpico— y simplemente arrollaba a los defensores que se ponían en su camino.
En semifinales de 1995, Lomu marcó cuatro tries contra Inglaterra en una actuación que fue descrita como «aterrorizante» por el propio capitán inglés Will Carling. Su imagen aplastando a los defensores ingleses se convirtió en la imagen del rugby de los años 90 y contribuyó decisivamente a la expansión global del deporte.
Lomu acumuló 15 tries en dos Mundiales (1995 y 1999), el máximo hasta que Habana lo igualó en 2007. Falleció el 18 de noviembre de 2015, a los 40 años, víctima de una enfermedad renal que había limitado sus últimos años. El mundo del rugby perdió ese día no solo a un jugador excepcional sino a la figura más importante en la popularización global del deporte oval.
Los tries más recordados del rugby mundial
Más allá de las estadísticas, algunos tries permanecen en la memoria colectiva del rugby por su contexto dramático o su belleza técnica. El try de Gareth Edwards para los Barbarians contra los All Blacks en 1973 es considerado el mejor try de la historia. La cadena de 21 pases que culminó en ese apoyo de Edwards sigue siendo el ejemplo máximo del rugby de equipo.
En los últimos años, la nueva generación de alas como Cheslin Kolbe (Sudáfrica) o Sevu Reece (Nueva Zelanda) amenaza con construir palmarés que rivalicen con los grandes anotadores históricos del deporte.