El dominio absoluto
Entre 1984 y 1994, el ucraniano (entonces soviético) Sergey Bubka redefinió el salto con pértiga. En esos diez años batió el récord del mundo en 35 ocasiones: 18 en exterior y 17 en pista cubierta. Ningún atleta en ninguna disciplina del atletismo ha concentrado tantos récords del mundo en un período tan corto.
El récord de Bubka en exterior fue de 6,14 metros, establecido en Sestrières (Italia) el 31 de julio de 1994. Su récord en pista cubierta llegó a los 6,15 metros, establecido en Donetsk el 21 de febrero de 1993.
El primer 6 metros: una barrera histórica
El 13 de julio de 1985, en el meeting de París, Bubka se convirtió en el primer ser humano en superar los 6 metros en pértiga en exterior. La marca de 6,00 m fue un hito comparable al primer sub-4 minutos de Roger Bannister en la milla: una frontera psicológica y física que muchos creían inalcanzable en esa época.
Antes de Bubka, el récord del mundo era de 5,85 metros. En poco más de un año lo había llevado hasta los 6 metros. La comunidad atlética se preguntaba hasta dónde podría llegar.
La táctica del centímetro
Una de las historias más fascinantes del atletismo moderno es la estrategia comercial de Bubka. En los años 80, los principales patrocinadores del atletismo pagaban primas por récord del mundo: una cantidad fija cada vez que un atleta batía una marca mundial oficial.
Bubka y su equipo identificaron la oportunidad: en lugar de batir el récord en saltos grandes (digamos, de 5 o 10 cm), lo batía sistemáticamente de 1 o 2 centímetros. Así, donde otro atleta habría cobrado una prima, Bubka cobraba cinco o diez. La táctica era perfectamente legal y financieramente brillante.
El resultado fue una progresión casi lineal de su marca a lo largo de una década, con el récord batido en competiciones cuidadosamente seleccionadas donde el nivel de exigencia era controlable.
Seis oros mundiales consecutivos
Más allá de los récords, Bubka fue campeón del mundo en seis ediciones consecutivas del Campeonato del Mundo de Atletismo: 1983, 1987, 1991, 1993, 1995 y 1997. Es el dominador más absoluto que ha conocido el atletismo de campo en una sola disciplina.
Paradójicamente, su historial olímpico tiene una mancha: en Seúl 1988 ganó el oro, pero en Barcelona 1992 (máximo favorito) y Sydney 2000 (ya veterano) no pudo completar un salto válido en las finales, cayendo eliminado por nulos. La gloria olímpica eludió a la figura que quizás más la merecía.
La transición a dirigente deportivo
Retirado de la competición a finales de los 90, Bubka construyó una segunda carrera igualmente exitosa en la administración deportiva. Fue presidente del Comité Olímpico Nacional de Ucrania durante dos décadas y vicepresidente del Comité Olímpico Internacional. Candidato a la presidencia de la IAAF (hoy World Athletics) en 2015, fue derrotado por Sebastian Coe.
El sucesor: Armand Duplantis
El récord exterior de Bubka (6,14 m, de 1994) estuvo vigente durante 27 años, hasta que en 2020 Armand Duplantis lo superó. El testigo de la pértiga había encontrado a su heredero: si Bubka definió los límites del atletismo del siglo XX, Duplantis los está redefiniendo en el siglo XXI con la misma metodología implacable de mejora continua.