Deporteka
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Saltos de trampolín

Deporte acrobático olímpico en el que los atletas realizan series de saltos con giros y piruetas sobre una cama elástica.

También conocido como: Trampolining, Cama Elástica

Los saltos de trampolín son un deporte acrobático de precisión y espectáculo. Los competidores realizan series de 10 saltos encadenados, con giros y piruetas a alturas de hasta 8 metros, siendo juzgados por la dificultad, la ejecución y el tiempo de vuelo. Es deporte olímpico desde Sydney 2000.

El trampolín como aparato recreativo fue patentado en 1945 por el gimnasta estadounidense George Nissen y el entrenador Larry Griswold, aunque aparatos similares eran usados por artistas de circo desde décadas antes. Nissen se inspiró en las redes de seguridad de los trapecistas y construyó su primer prototipo en el garaje de su familia en Iowa City en 1936. Durante la Segunda Guerra Mundial, la Marina y la Fuerza Aérea de Estados Unidos utilizaron el trampolín para entrenar la orientación espacial de los pilotos. A partir de los años 50, el deporte comenzó a competición organizada, y en 1964 se fundó la Federación Internacional de Trampolín (FIT), con sede en Europa. Los primeros Campeonatos del Mundo se celebraron en Londres en 1964, con representación de diez países. La FIT se integró más tarde en la Federación Internacional de Gimnasia (FIG), que gestiona el deporte desde 1998.

Los Juegos Olímpicos de Sydney 2000 marcaron el debut del trampolín como disciplina olímpica, con Irina Karavaeva (Rusia) y Alexander Moskalenko (Rusia) como primeros campeones olímpicos. Rusia ha sido históricamente la nación dominante, seguida de China, que ha invertido masivamente en el deporte desde los años 2000 y ha acumulado un gran número de medallas olímpicas y mundiales. Entre las figuras más destacadas se encuentran el ruso Dmitri Ushakov, la china Dong Dong —triple campeón olímpico entre 2008 y 2016— y la bielorrusa Yana Pavlova. En la actualidad, China lidera el medallero mundial combinado y ha aportado algunas de las rutinas de mayor dificultad técnica jamás juzgadas en competición. Los Campeonatos del Mundo anuales de la FIG en trampolín individual, sincronizado y en minitramp completan el calendario internacional.

La superficie de competición es un trampolín de 5,05 metros de longitud y 3,05 metros de anchura, suspendido a unos 90 centímetros del suelo sobre un bastidor metálico. En la prueba individual, el atleta realiza una serie de 10 saltos consecutivos sin pausa, alcanzando alturas de entre 8 y 10 metros sobre el aparato. Cada elemento se clasifica por su posición corporal —encogido (C), carpado (B) o extendido (O)— y por el número de giros y piruetas ejecutados, codificados en un sistema numérico de dificultad. Los jueces evalúan la ejecución técnica —extensión de los brazos, posición de las piernas, puntas de los pies— y el tiempo de vuelo acumulado en la serie, que en los mejores competidores supera los 18 segundos. En sincronizado, dos atletas realizan la serie simultáneamente y son juzgados también por su sincronía.

Los saltos de trampolín se practican en más de 80 países y la FIG estima que hay más de un millón de atletas federados en todo el mundo, con una concentración elevada en Europa, especialmente en Rusia, Reino Unido, Bélgica y España. En España, la Real Federación Española de Gimnasia (RFEG) ha impulsado el trampolín como una de sus disciplinas de mayor proyección olímpica, y el país ha producido medallistas en competiciones europeas y mundiales. El trampolín individual también se practica de forma recreativa —bajo el nombre de cama elástica— en miles de parques de trampolines cubiertos que han proliferado en toda Europa y América desde 2010, democratizando el acceso al deporte y aportando una nueva generación de practicantes. Esta vertiente recreativa ha contribuido a normalizar las habilidades acrobáticas entre el público general y alimenta la base de competidores del deporte de alto rendimiento.