La continuidad del sepak takraw tailandés como potencia mundial no es un accidente: es el resultado de un sistema que produce, generación tras generación, jugadores de nivel excepcional. Sittichai Naowaphan es uno de los representantes más talentosos de la generación que tomó el relevo de los grandes del pasado y mantuvo a Tailandia en la cima del deporte mundial.
La nueva generación tailandesa
El sepak takraw tailandés ha sabido renovarse. Cuando los jugadores que dominaron los años 1990 y 2000 se fueron retirando, el sistema de academias y la base amplísima de practicantes del país garantizó que hubiera jóvenes talentos listos para tomar su lugar. Sittichai Naowaphan fue uno de los más destacados de esa nueva generación.
Nacido en 1993, Sittichai creció en un contexto en el que el sepak takraw era ya un deporte perfectamente profesionalizado en Tailandia: había academias con entrenadores de alto nivel, había competiciones para todas las edades desde los diez años y había un sistema de becas deportivas que permitía a los mejores talentos dedicarse al deporte a tiempo completo durante su formación.
El explosivo remate bicicleta
Lo que más llama la atención de Sittichai Naowaphan como jugador es la potencia y la altura de su golpe bicicleta. En los mejores rematadores del sepak takraw, la diferencia de nivel no suele estar en la mecánica del movimiento —que todos dominan— sino en el porcentaje de ejecución bajo presión, la variedad de opciones de remate que pueden usar en cada situación y la capacidad de generar potencia desde posiciones comprometidas.
Sittichai sobresale en la primera y la última de esas variables: tiene un porcentaje de éxito muy alto en sus remates bajo presión y es capaz de generar golpes de alta velocidad incluso cuando el segundo toque del colocador no es perfecto. Esta capacidad de “hacer algo de nada” es una de las características que distinguen a los rematadores de élite absoluta.
La representación internacional
Sittichai Naowaphan ha representado a Tailandia en los grandes eventos del calendario internacional: Juegos Asiáticos, Campeonato del Mundo de la ISTAF y ISTAF SuperSeries. Su participación en estos torneos ha contribuido a mantener el nivel del equipo tailandés en la parte alta del medallero, aunque la competencia de Malasia y Corea del Sur en los últimos años ha hecho más reñidas las finales.
El rol como referente para los más jóvenes
Como jugador de una generación de transición, Sittichai cumple también la función de referente para los jugadores más jóvenes que aspiran a la selección nacional. En las academias tailandesas, los chicos de doce o trece años conocen sus remates y los estudian en vídeo. Este ciclo de aprendizaje intergeneracional es uno de los mecanismos que aseguran la continuidad del nivel de excelencia del sepak takraw tailandés.