Hay deportes que nacen de la casualidad y hay deportes que nacen de una visión. El skyrunning pertenece a la segunda categoría: alguien tuvo la claridad de ver que lo que los alpinistas y corredores de montaña hacían informalmente en los Alpes italianos podía convertirse en un deporte organizado, con reglas, circuitos y una federación internacional. Ese alguien fue Marino Giacometti, y sin él el skyrunning no existiría en la forma que conocemos hoy.
Los Alpes italianos como punto de partida
Marino Giacometti nació y creció en Valtellina, una región alpina del norte de Italia, en la provincia de Sondrio (Lombardía), al pie de los Alpes Réticos. Esta geografía —valles estrechos flanqueados por paredes montañosas que se elevan más de 2.000 metros sobre el fondo del valle en pocos kilómetros horizontales— es exactamente el tipo de terreno donde el concepto del Vertical Kilometer cobra sentido de forma inmediata.
La cultura montañera de la Valtellina tiene raíces profundas: los guías alpinos de la región han sido durante siglos los protagonistas de las primeras ascensiones a cimas de los Alpes centrales, y las carreras informales de ascenso a las cimas locales eran una práctica habitual mucho antes de que Giacometti pusiera nombre al skyrunning. Su mérito no fue inventar la actividad —que ya existía— sino darle estructura, reglas y proyección internacional.
La codificación del Vertical Kilometer
A principios de la década de 1990, Giacometti comenzó a trabajar en la codificación del skyrunning como disciplina. El primer y más importante paso fue establecer los criterios del Vertical Kilometer (VK): una prueba en la que los corredores deben superar exactamente 1.000 metros de desnivel positivo en no más de 5 km de distancia horizontal, garantizando una pendiente media que hace la prueba extremadamente exigente.
Esta definición precisa es lo que transformó el VK de una actividad informal en una disciplina comparable entre eventos de distintos países. Un VK en los Alpes italianos y un VK en el Pirineo español se pueden comparar directamente porque los dos cumplen los mismos criterios objetivos. Esta comparabilidad es la base de cualquier competición organizada y circuito internacional.
Las primeras carreras de VK que Giacometti organizó en los Alpes italianos en la primera mitad de los años 90 atrajeron a los mejores alpinistas-corredores de la región y fueron el embrión del que creció todo el edificio institucional del skyrunning moderno.
Las primeras Copas del Mundo y el Skyrunner World Series
A lo largo de la segunda mitad de los años 90, Giacometti organizó las primeras Copas del Mundo de Skyrunning en los Alpes, con carreras en el macizo del Monte Rosa, el Mont Blanc y los Dolomitas. Estas competiciones establecieron el precedente de un circuito internacional con varios eventos puntuables en distintos países, el formato que más tarde adoptaría el Skyrunner World Series.
En 2002, el Skyrunner World Series adoptó su formato actual, con la Zegama-Aizkorri como una de sus primeras pruebas integradas y un calendario que empezaba a extenderse más allá de los Alpes. El trabajo de Giacometti durante la década anterior fue el que hizo posible este salto: sin los años de organización de carreras, construcción de relaciones con los clubes de montaña locales y establecimiento de los estándares técnicos del deporte, el SWS no habría tenido la base sobre la que crecer.
La creación de la ISF
El paso definitivo hacia la institucionalización del skyrunning llegó en 2008 con la creación de la International Skyrunning Federation (ISF), cofundada por Giacometti con sede en Barcelona. La ISF es el organismo que desde entonces gobierna el skyrunning a nivel mundial: establece las reglas de las disciplinas (VK, SkyRace®, SkyUltra®), certifica los eventos del circuito, gestiona el calendario y representa el skyrunning ante el Comité Olímpico Internacional y otras federaciones deportivas internacionales.
La elección de Barcelona como sede de la ISF fue un reconocimiento explícito del papel de España —y especialmente de Cataluña y el País Vasco— en el desarrollo del skyrunning. En 2008, España ya era el país con más carreras del circuito y con el atleta más dominante de la historia del deporte: Kílian Jornet, que llevaría el skyrunning a una dimensión global que ni siquiera Giacometti había imaginado cuando organizaba sus primeras carreras en los Alpes de la Valtellina.
El legado de Giacometti
La historia del deporte está llena de visionarios que pusieron orden en el caos: personas que vieron en una actividad informal el germen de algo mayor y tuvieron la perseverancia de construir las instituciones necesarias para hacerlo posible. Marino Giacometti es el visionario del skyrunning.
Su legado no se mide en victorias deportivas —Giacometti era un organizador y un promotor, no un atleta de élite— sino en la existencia misma del deporte como sistema organizado. Cada carrera del Skyrunner World Series, cada VK certificado, cada corredora que consigue su primer podio en el circuito internacional está construido sobre las bases que Giacometti puso en los Alpes italianos en la década de 1990.