En el universo del skyrunning, el Vertical Kilometer es la disciplina más pura y más brutal: un kilómetro de desnivel positivo en el mínimo espacio horizontal posible, una prueba que convierte el acto de subir una montaña en algo que roza los límites del esfuerzo humano sostenible. Para dominar el VK hace falta un perfil muy específico, y pocos corredores en el mundo lo tienen con la claridad con que lo tiene Nadir Maguet, el joven valdostano que se ha convertido en uno de los referentes mundiales de la disciplina.
El Valle de Aosta: la cuna del skyrunning extremo
Para entender a Maguet hace falta entender el lugar donde creció: el Valle de Aosta, la región italiana enclavada entre los macizos del Monte Bianco (Mont Blanc), el Cervino (Matterhorn) y el Monte Rosa. Es la región más alta de Italia en términos de altitud media y el territorio alpino más extremo del país. Sus valles están flanqueados por paredes de granito que se levantan miles de metros en vertical, y las rutas de acceso a sus cimas figuran entre las más técnicas y exigentes de los Alpes.
Esta geografía extrema ha producido durante generaciones una cultura de montaña igualmente extrema. Los guías de montaña valdostanos son famosos en el mundo alpinista por su dominio del terreno técnico de alta altitud, y la tradición de ascensiones rápidas a las grandes cimas alpinas tiene en el Valle de Aosta su territorio histórico. Es en este contexto cultural —donde moverse rápido por la montaña es una habilidad práctica y no solo deportiva— donde Maguet aprendió a correr.
El Vertical Kilometer como especialidad
Nadir Maguet es, ante todo, un especialista del Vertical Kilometer. Esta especialización no es accidental: el VK requiere exactamente el tipo de fortaleza muscular de los miembros inferiores, la capacidad pulmonar y la eficiencia en el movimiento de subida que se desarrollan de forma natural en alguien que ha crecido corriendo por las laderas empinadas de los Alpes valdostanos.
El VK es una disciplina en la que los mejores del mundo completan el kilómetro de desnivel en tiempos extraordinariamente bajos. Para lograrlo, el corredor debe mantener durante toda la prueba —que dura típicamente entre 35 y 55 minutos para la élite— una intensidad que está en el umbral máximo del metabolismo aeróbico. No hay espacio para el error táctico: es todo al máximo desde el primer metro.
Las victorias de Maguet en el circuito internacional de KM Vertical lo han situado entre los mejores del mundo en su especialidad y lo han convertido en el representante más visible de la tradición italiana del Valle de Aosta en el skyrunning moderno.
La técnica del ascenso extremo
Una de las características que distinguen a los mejores corredores de VK es la técnica de ascenso: la manera de usar los bastones, el ángulo de ataque de la subida, la gestión del ritmo de zancada en pendientes que superan el 30 o 40%, y la capacidad de mantener una postura eficiente cuando el agotamiento hace que el cuerpo quiera derrumbarse.
Maguet ha desarrollado una técnica de ascenso extremo que combina la potencia heredada de la tradición montañera valdostana con las mejoras que el análisis científico del movimiento ha introducido en el skyrunning moderno. La diferencia entre un corredor que sabe subir y otro que simplemente sube con fuerza es, en el VK, la diferencia entre ganar y perder.
Italia en el skyrunning: una tradición de vanguardia
Italia es, junto con España, el país más importante en la historia del skyrunning. No solo porque Marino Giacometti —italiano— inventó el deporte en los Alpes italianos, sino porque Italia ha producido generación tras generación de corredores de montaña de élite. Desde Marco De Gasperi hasta nombres más recientes como Maguet, la cantera italiana del skyrunning no ha dejado de producir talento.
El Valle de Aosta es la región más simbólica de esta tradición, pero también los Dolomitas y los Alpes de Trentino y Friuli han dado corredores de primer nivel al skyrunning. La profundidad de la cultura montañera italiana —con clubs alpinos en cada pueblo de montaña, una tradición de carreras de cimas que se remonta al siglo XIX y una industria del equipamiento alpino de primer nivel mundial— es el sustrato que produce corredores como Maguet.
El futuro de una estrella en ascenso
Nacido en 1997, Maguet es uno de los atletas más jóvenes entre los grandes nombres del skyrunning internacional. Esto significa que su carrera está todavía en una fase de desarrollo y que sus mejores actuaciones probablemente están por llegar. El skyrunning de élite tiende a premiar la experiencia y la madurez —la capacidad de gestionar el esfuerzo en carreras largas, de tomar decisiones tácticas correctas bajo presión—, y Maguet se encuentra en ese proceso de acumulación de experiencia que transforma a los talentos jóvenes en figuras consolidadas.