El Campeonato del Mundo de Snooker es el torneo más importante del deporte. Desde 1977, el Crucible Theatre de Sheffield se convierte cada primavera en el centro del universo del snooker durante diecisiete días de competición que han producido algunas de las actuaciones más memorables de la historia del deporte.
Historia y formato
El primer Campeonato del Mundo organizado de manera profesional se celebró en 1927, cuando Joe Davis convenció a otros jugadores de crear el torneo y establecer las bases del snooker como deporte competitivo. Davis ganó ese primer título y los 14 siguientes, dominando el torneo hasta 1946, cuando se retiró imbatido.
El torneo tuvo periodos de inactividad y diferentes formatos hasta que en 1977 se trasladó al Crucible Theatre de Sheffield, donde permanece desde entonces. El formato moderno consiste en 32 jugadores disputando en eliminación directa: los mejores 16 del ranking tienen plaza directa, y otros 16 se clasifican a través de unos cruces previos.
El formato de los partidos: el maratón de la final
Una de las características más llamativas del Campeonato del Mundo es la escalada en el formato de los partidos. En las primeras rondas se juega al mejor de 19 frames (necesitas 10 para ganar). En los cuartos de final se juega al mejor de 25 (necesitas 13). En las semifinales, al mejor de 33 (necesitas 17). Y la final es el maratón supremo: mejor de 35 frames, con el primero en llegar a 18 declarado campeón.
Esta escala creciente garantiza que las finales sean maratones de dos días que ponen a prueba no solo la habilidad técnica sino la resistencia mental y física de los jugadores. La final del Campeonato del Mundo es uno de los encuentros deportivos más largos en tiempo real que existen: puede durar más de 13 horas efectivas de juego repartidas en cuatro sesiones.
Los grandes campeones
Joe Davis ganó los 15 primeros títulos, una hazaña que difícilmente puede compararse con nada en el deporte moderno. En la era contemporánea, Stephen Hendry ganó 7 títulos entre 1992 y 1999, un récord que durante años pareció inalcanzable. Ronnie O’Sullivan igualó y superó ese registro con sus victorias de 2022 y 2023.
Entre los campeones memorables están también Ray Reardon (6 títulos en los 70), Steve Davis (6 títulos en los 80), John Higgins y Mark Selby (4 títulos cada uno en la era moderna).
La atmósfera: por qué el Crucible es único
El Crucible tiene solo 980 asientos y una acústica que hace que cada golpe de taco resuene en la sala. No hay música entre golpes, no hay megafonía innecesaria. El público guarda un silencio casi monástico durante el juego y erupciona en aplausos ante los golpes brillantes. Esta combinación de intimidad, silencio y concentración crea una atmósfera que ningún otro torneo de snooker —ni de ningún otro deporte— puede replicar.
Los jugadores hablan del Crucible como de un lugar diferente: “Juegas diferente aquí. La presión es diferente. El silencio te aplasta y al mismo tiempo te eleva”, describió Mark Selby tras una de sus victorias. Es una arena donde los campeones se forjan y donde los favoritos pueden caer de manera inesperada.
El premio especial por el 147
El Campeonato del Mundo ofrece un premio especial —históricamente de 147.000 libras— por el máximo break durante el torneo. Ronnie O’Sullivan es el único jugador que ha conseguido el 147 en el Campeonato del Mundo en las condiciones exactas que dan derecho al premio máximo (el golpe más famoso fue en 1997, aunque hubo controversia sobre las condiciones del premio en esa edición).