El Masters de snooker es el torneo más especial del calendario. No es el más grande en formato (el Campeonato del Mundo lleva esa distinción), ni el más antiguo en su formato moderno (el UK Championship compite en ese terreno), pero es el más exclusivo y el que tiene la atmósfera más festiva del snooker profesional.
La exclusividad como seña de identidad
El Masters es el único torneo de la Triple Corona que funciona como torneo de invitación: solo los 16 mejores jugadores del mundo en el ranking del momento pueden participar. No hay clasificación previa, no hay fase eliminatoria inicial: los mejores del ranking entran directamente y se enfrentan entre sí desde la primera ronda.
Esta exclusividad tiene dos consecuencias directas. Por un lado, garantiza que cada partido del torneo sea un enfrentamiento entre jugadores de primer nivel absoluto: no hay victorias fáciles ni partidos de relleno. Por otro lado, significa que algún jugador que esté teniendo una gran temporada pero que no esté en el top 16 del ranking no puede participar, incluso aunque haya ganado torneos importantes ese año.
El Alexandra Palace: la arena festiva del snooker
El Alexandra Palace de Londres, conocido popularmente como “Ally Pally”, es la sede del Masters desde que el torneo se consolidó en ese recinto en los años 90. A diferencia del Crucible, que es un teatro de repertorio con un ambiente de concentración casi monástica, el Ally Pally es una arena más grande y festiva.
El público del Masters es notoriamente más ruidoso que el del Crucible: las victorias de los jugadores locales o populares despiertan reacciones apasionadas, y el ambiente recuerda más a un concierto que a un acto deportivo de alta concentración. Los jugadores deben aprender a manejar ese ambiente diferente.
La arena principal tiene capacidad para varios miles de espectadores, lo que contrasta con los 980 del Crucible y permite una atmósfera más parecida a la de otros deportes de mayor afluencia.
Historia del torneo
El Masters comenzó a disputarse en 1975, en el período de expansión del snooker previo a la televisión en color. En sus primeras ediciones se jugó en Wembley Conference Centre, antes de trasladarse al Ally Pally. Ha sido parte del calendario del snooker durante cinco décadas.
Los grandes dominadores históricos del torneo son Ronnie O’Sullivan (7 títulos), Stephen Hendry (6 títulos) y Steve Davis (5 títulos). Estos tres nombres concentran la mayor parte del palmarés del Masters, lo que confirma que el torneo tiende a recompensar a los jugadores más completos del deporte.
El Masters y la Triple Corona
Junto con el Campeonato del Mundo y el UK Championship, el Masters forma la Triple Corona del snooker. Ganar los tres torneos en una misma temporada es uno de los hitos más raros del deporte: solo unos pocos jugadores lo han conseguido en toda la historia, todos ellos figuras absolutas como Stephen Hendry o Ronnie O’Sullivan.
El Masters también ofrece premios económicos significativos, aunque ligeramente inferiores a los del Campeonato del Mundo. El ganador recibe una cantidad en el rango de las 200.000-250.000 libras, con un fondo total que convierte al torneo en uno de los más rentables del calendario.
La final del Masters: un espectáculo diferente
La final del Masters tiene una dinámica completamente diferente a la del Crucible. Con el público del Ally Pally llenando la sala y el ambiente electrizante, los jugadores deben combinar su habitual concentración con la capacidad de abstraerse de un ruido y una energía que en el Crucible serían impensables. Los jugadores que saben gestionar ese ambiente tienen una ventaja adicional, y no es casualidad que los campeones habituales del torneo sean precisamente los que más disfrutan del show.