El drive es el pan de cada día del squash. En un partido de nivel medio, más de la mitad de los golpes son drives. Dominar un drive profundo y pegado a la pared lateral es el primer objetivo técnico de cualquier jugador que empiece a entrenar squash en serio.
Qué es el drive
El drive es un golpe que va directamente a la pared delantera y, tras el rebote, se dirige al fondo del court lo más cerca posible de la pared lateral. El objetivo es que la bola llegue al rincón trasero del court sin que el rival pueda interceptarla cómodamente desde la T.
Un buen drive bien ejecutado obliga al rival a ir al fondo del court, lo aleja de la T y reduce sus opciones de respuesta.
La mecánica del drive
El swing del drive empieza con el backswing temprano: en el momento en que decides que vas a hacer un drive, llevas la raqueta hacia atrás antes de llegar a la bola. Esto te da tiempo para un swing completo y controlado.
El contacto con la bola se produce al lado del cuerpo, a la altura de la cadera. El brazo se extiende con naturalidad en la dirección del golpe. El follow-through (continuación del swing después del impacto) va hacia la pared delantera, indicando la dirección del golpe.
El objetivo de dirección es la pared delantera a una altura media (entre la línea de servicio y la línea del tin), con un ángulo que lleve la bola paralela a la pared lateral más cercana.
Drive de forehand y de backhand
El drive de forehand se ejecuta por el lado dominante. La posición de los pies es lateral al golpe, con el hombro del lado de la raqueta apuntando a la pared delantera.
El drive de backhand se ejecuta por el lado no dominante. Para la mayoría de jugadores el backhand es el golpe más difícil al principio porque el movimiento no es tan natural. La clave es rotar bien los hombros durante el backswing.
Los pasos para ejecutarlo
- Identifica el golpe y prepara el backswing de inmediato.
- Mueve los pies para colocarte lateral a la bola.
- El contacto es al lado del cuerpo, a la altura de la cadera.
- El swing va hacia la pared delantera con el brazo extendido.
- El follow-through continúa en la dirección del golpe.
- Vuelve a la T inmediatamente.
Errores comunes
El error más frecuente es golpear la bola demasiado alto en la pared delantera, lo que hace que el drive sea lento y fácil de volear para el rival. Otro error habitual es el backswing tardío: llegar a la bola con la raqueta todavía sin preparar obliga a hacer un golpe corto y sin potencia.
Consejo final
Practica el drive con la rutina del “eight drives”: ocho drives seguidos al mismo rincón (cuatro de forehand, cuatro de backhand) sin dejar que la bola salga de la zona lateral del court. Cuando puedas mantener la secuencia sin errores durante cinco minutos, tu drive base estará consolidado.