La historia del sumo es, en gran medida, la historia de sus yokozunas. Cada era del deporte ha estado definida por una figura excepcional cuyo nombre se convierte en sinónimo de perfección dentro del dohyo.
Miyagiyama y los primeros grandes (era Meiji y Taisho)
Los períodos Meiji y Taisho (1868-1926) produjeron varios yokozunas de enorme talento que sentaron las bases del sumo moderno. La unificación de los estilos de Osaka y Tokio a principios del siglo XX fue uno de los momentos más importantes de la historia del sumo, creando el sistema unificado que conocemos hoy.
Futabayama: la racha imposible
El 35.º yokozuna, Futabayama Sadaji, es considerado por muchos el símbolo máximo del sumo japonés. Entre enero de 1936 y enero de 1939 encadenó 69 victorias consecutivas, una racha que no ha sido igualada en más de 80 años. Lo que hace aún más asombroso este logro es que Futabayama era ciego del ojo derecho, lo que no le impidió dominar el sumo de su época con una técnica impecable y una hinkaku (dignidad) que se convirtió en la referencia del yokozuna ideal.
Taiho Koki: el dios del sumo de los años 60
El 48.º yokozuna, Taiho Koki, dominó el sumo japonés entre 1961 y 1971 con una autoridad que no se había visto desde Futabayama. Con 32 yusho, ganó el título en seis basho consecutivos en dos ocasiones distintas, un logro sin precedentes. Era de padre ruso y madre japonesa, nacido en la isla de Sakhalin, lo que añadía un elemento interesante a su condición de ídolo nacional japonés. Su nombre era tan conocido en Japón que existía el dicho popular “sumo, béisbol y Taiho” para describir las tres pasiones de la nación.
Chiyonofuji: el lobo
El 58.º yokozuna, Chiyonofuji Mitsugu, apodado “el Lobo”, fue el yokozuna de los años 80 y principios de los 90. Con 31 yusho, era un luchador de complexión relativamente pequeña para los estándares del sumo (130 kg) que compensaba con una técnica extraordinaria, una musculatura excepcional y una intensidad competitiva sin igual. Sus brazos, de una definición muscular inusual en el sumo, y su mirada de acero hicieron de él una figura icónica. Se retiró a los 35 años con el récord de victorias del momento.
Hakuho: el reescritor de récords
El 69.º yokozuna, Hakuho Sho, es el luchador con más títulos (yusho) de la historia del sumo: 45. Nacido en Mongolia, dominó el sumo durante más de quince años con una combinación de potencia física excepcional, técnica depurada y una competitividad que no dejó espacio a rivales duraderos. Sus récords (mayor número de victorias en un basho, mayor número de kachi-koshi consecutivos, más años como número uno activo) hacen que su legado estadístico sea simplemente inalcanzable.