En el surf existe un antes y un después de Kelly Slater. El americano de Cocoa Beach, Florida, no solo ha ganado más que nadie: ha redefinido lo que significa el surf de alto rendimiento, siendo simultáneamente el campeón más joven y el más veterano de la historia, y acumulando once títulos mundiales que ningún otro surfista se ha acercado a igualar.
Los inicios de una leyenda
Nacido el 11 de febrero de 1972 en Cocoa Beach, Kelly Slater creció con el Atlántico como patio trasero. Empezó a surfear de niño y a los 20 años ya era el mejor del mundo. En 1992 conquistó su primer título mundial en el Championship Tour (CT), la élite del surf profesional organizada por la WSL (World Surf League). Era el campeón más joven de la historia del tour.
Lo que nadie imaginaba entonces es que esa sería solo la primera de once coronas.
Los cinco títulos consecutivos (1994-1998)
La época más dominante de Slater fue la de mediados de los noventa. Entre 1994 y 1998 ganó cinco títulos mundiales seguidos, una racha de dominio absoluto que hizo reflexionar a la industria del surf sobre si algún rival podría competirle algún día. Durante esos cinco años, Slater no solo ganó: elevó el surf de rendimiento a un nivel completamente nuevo, introduciendo maniobras aéreas en olas de competición que antes solo existían en los vídeos de freestyle.
El décimo y undécimo título: el regreso del rey
Después de un período de menor dominio a principios de los 2000, Slater regresó con una racha de victorias que desafió todas las leyes del envejecimiento deportivo. Su décimo título en 2008 llegó con 36 años, convirtiéndose en el campeón más veterano de la historia. Pero el once, en 2011 con 39 años, superó incluso eso.
Ganar un título mundial de surf a los 39 años es equiparable a ganar un Grand Slam de tenis o el Tour de Francia a esa edad. La longevidad de Slater en la élite es uno de los fenómenos más extraordinarios del deporte profesional.
Las más de 55 victorias en el CT
Además de los títulos generales, Slater acumula más de 55 victorias en eventos del Championship Tour, otro récord histórico. Ha ganado en todos los breaks legendarios: Pipeline (Hawái), Jeffreys Bay (Sudáfrica), Bells Beach (Australia), Teahupo’o (Tahití). Su versatilidad le permite surfear con la misma maestría olas de tubo, olas de maniobra o olas de punto.
Un legado que trasciende el surf
Kelly Slater es también un empresario del surf —creó la marca Outerknown y desarrolló la WSL Surf Ranch, una piscina de olas artificiales que revolucionó los formatos de competición— y un activista medioambiental. Su legado en el surf es total: como competidor, como innovador y como embajador del deporte frente a las nuevas generaciones.