La Copa Davis es más que un torneo de tenis: es la competición que une el deporte individual con el sentimiento de equipo y de país. Fundada en 1900 por el tenista estadounidense Dwight Filley Davis, quien donó el trofeo que lleva su nombre, la Copa Davis es el torneo de tenis activo más antiguo del mundo y uno de los eventos deportivos con más historia de todos los tiempos.
Los orígenes: 1900
Dwight Davis era un joven tenista estadounidense que, con 21 años, tuvo la idea de organizar un torneo entre selecciones nacionales para fomentar las relaciones entre países a través del deporte. La primera edición de 1900 fue un duelo entre Estados Unidos y Gran Bretaña (entonces Islas Británicas). Los americanos ganaron aquella primera eliminatoria, pero la semilla estaba sembrada.
Durante las primeras décadas, el torneo creció lentamente. Australia y Gran Bretaña fueron los dominadores de la primera mitad del siglo XX. Con el paso de las décadas, más países se sumaron y la Copa Davis se convirtió en una competición verdaderamente global, con más de 140 naciones participantes en la actualidad.
El formato histórico y sus transformaciones
Durante la mayor parte de su historia, la Copa Davis se disputó en un formato de eliminatorias por rondas entre dos equipos, jugadas en la cancha del equipo local o neutral, a lo largo de un fin de semana. Cada eliminatoria constaba de cinco partidos: cuatro singles individuales (dos por jugador de cada equipo) y un doble. Era un formato que generaba una atmósfera única, con el apoyo del público local como factor diferencial.
Este modelo, que duró más de un siglo, generó algunos de los encuentros más legendarios del tenis: el ruido del público en la tierra batida de España, el silencio respetuoso de Wimbledon o la intimidación de las canchas latinoamericanas. Los jugadores jugaban no por premios individuales sino por el honor de su país, lo que añadía una carga emocional sin equivalente en el resto del circuito.
En 2019, Kosmos Tennis (empresa vinculada al exfutbolista Gerard Piqué) y la ITF transformaron el formato con la creación de las Finales de la Copa Davis: 16 países se reúnen en una sede única durante una semana, con partidos reducidos a tres encuentros (dos singles y un doble) al mejor de tres sets en lugar de cinco. El nuevo formato es más compacto y televisivo, pero ha generado debate entre los puristas del tenis.
La era dorada española
España es la nación más exitosa del tenis de Copa Davis en las últimas décadas. Con seis títulos (2000, 2004, 2008, 2009, 2011 y 2019), el equipo español ha contado con generaciones excepcionales de jugadores. Carlos Moyá, Àlex Corretja, Rafael Nadal, David Ferrer, Fernando Verdasco y Feliciano López son algunos de los jugadores que han formado parte de esos equipos históricos.
Rafael Nadal es el símbolo absoluto de la Copa Davis española. Su compromiso con el equipo nacional, jugando la Copa Davis aunque su cuerpo y su calendario lo desaconsejaran, le convirtió en el referente de la competición durante más de una década. La final de 2019, con la nueva España de Roberto Bautista, Feliciano López y Marcel Granollers coronándose en Madrid, fue el emotivo cierre de una era.
Las grandes rivalidades históricas
La Copa Davis ha producido rivalidades nacionales de enorme carga histórica y emocional: Australia vs. Estados Unidos en los años cincuenta y sesenta, con figuras como Lew Hoad, Rod Laver, Ken Rosewall, John McEnroe y Pete Sampras; la Unión Soviética participando en tiempos de Guerra Fría; España vs. Argentina en los noventa y dos mil, con el duelo entre el tennis latinoamericano y el español como telón de fondo. Cada eliminatoria tiene su propia historia, sus momentos de tensión y sus figuras.