El drive de derecha es el golpe más frecuente de cualquier partido de tenis y, cuando se domina con topspin, se convierte en un arma capaz de generar presión desde cualquier posición de la pista. No basta con pegarle fuerte: lo que marca la diferencia es la calidad del arco, la rotación del cuerpo y un punto de contacto consistente.
El agarre semi-western y por qué funciona
El punto de partida es el agarre. Con el semi-western, la palma de la mano queda posicionada ligeramente por debajo del mango, orientando la cara de la raqueta de forma natural hacia arriba en el momento del impacto. Esto significa que, cuando el swing sube a través de la bola, la cuerda la roza de abajo a arriba con facilidad, imprimiendo rotación sin que tengas que forzar la muñeca. Coloca la base del índice en el cuarto bisel del octágono del mango y comprueba que puedes ver tres o cuatro nudillos cuando miras hacia abajo.
El arco del swing: de abajo hacia arriba
La mayor equivocación en el drive de derecha es usar un swing demasiado horizontal, como si estuvieras barriendo el suelo. El swing del topspin describe una curva: la raqueta baja durante la preparación, se sitúa por debajo de la trayectoria de la bola antes del impacto y luego sube rápidamente a través de ella. Imagina que quieres pasar la raqueta por debajo de una mesa y luego levantarla por delante: ese movimiento de caída y subida es el núcleo del topspin.
El punto de contacto: espacio y timing
El punto de contacto ideal está frente al cuerpo, a la altura del vientre o la cadera, con el brazo ligeramente flexionado. El error más habitual es dejar que la bola llegue demasiado cerca del cuerpo, lo que bloquea el brazo y elimina la potencia. Anticipa, desplázate hacia la bola y crea ese espacio. El impacto debe ocurrir cuando la bola está en su punto más cómodo, no cuando ya está bajando hacia el suelo.
La rotación: la fuente de potencia real
La potencia en el drive no viene del brazo sino de la rotación del cuerpo. Los hombros y las caderas giran desde la preparación hacia el impacto, transfiriendo energía al swing. Practica esto poniéndote de lado a la red con los pies al ancho de los hombros, preparando la raqueta con el giro completo de hombros, y luego golpeando con el peso del cuerpo pasando de la pierna de atrás a la de adelante. Sin esa rotación, el brazo trabaja solo y el golpe pierde la mitad de su potencia.
Ejercicio práctico: el drive desde el carro de bolas
Un ejercicio muy efectivo es trabajar con un carro de bolas. Sitúate en la línea de fondo, pide a un compañero que te alimente bolas lentas a tu derecha y concéntrate exclusivamente en bajar la raqueta antes del impacto y en que el follow-through termine con el codo por encima del hombro. Repite series de diez bolas buscando el mismo arco en cada golpe, sin pensar en la dirección. Cuando el arco sea automático, añade la variable de colocar la bola cruzada o por línea.