La serie es la unidad básica de medición en el tiro con arco de competición. Cada vez que suenan las señales de inicio, el arquero toma sus tres flechas, adopta su postura, y dispara en el tiempo reglamentario. Al terminar, se anota la puntuación de las tres flechas y se inicia el ciclo siguiente. Esta estructura modular da al deporte su ritmo característico: breves explosiones de concentración intensa separadas por momentos de recuperación, anotación y recolocación.
En la ronda clasificatoria de 72 flechas (el ranking round), los arqueros disparan 24 series de 3 flechas, alternando el tiempo de disparo con el de recogida de flechas y anotación. La puntuación máxima posible en esa ronda es de 720 puntos, y las marcas mundiales superan los 700. En la fase de eliminación directa, las series se organizan en sets, y cada serie individual puede decidir quién gana ese set concreto.
La gestión del tiempo dentro de la serie es una habilidad en sí misma. Los arqueros de élite desarrollan rutinas de disparo cronometradas al segundo para garantizar que las tres flechas salgan con idéntica preparación mental y técnica. Lanzar la primera flecha demasiado rápido, antes de que la concentración esté plena, puede dar margen temporal cómodo pero sacrificar puntuación. Disparar demasiado despacio crea presión de reloj en las dos últimas flechas. Encontrar el ritmo óptimo personal es parte fundamental del entrenamiento de élite.