La mira, o sight, es el sistema de apuntado del arco olímpico recurvo. Se trata de un accesorio montado en el riser del arco que proyecta un punto de referencia visual que el arquero alinea con el centro de la diana antes de soltar. La mira convierte el tiro con arco olímpico en un ejercicio de precisión calibrada: sin ella, el arquero dependería de su juicio intuitivo para elevar o bajar el arco según la distancia, como hacen los tiradores de estilos tradicionales.
Las miras de competición son piezas de ingeniería de precisión que permiten ajustes micrométricos tanto en altura como en anchura. Los ajustes de altura determinan la distancia de disparo: una flecha lanzada a 70 metros necesita una trayectoria parabólica pronunciada, por lo que el punto de mira debe estar mucho más bajo en el riser que el de una flecha disparada a 18 metros. Los ajustes laterales permiten compensar el viento y las derivas sistemáticas del disparo particular del arquero. La anotación de las posiciones exactas de la mira para cada condición es uno de los elementos del diario técnico de cualquier arquero de competición.
El uso de la mira no elimina la dificultad del tiro con arco olímpico; simplemente la desplaza. El arquero con mira debe dominar la estabilidad de brazos y el control de la presión de la mano del arco para que el punto de mira no oscile durante el apuntado, y debe desarrollar la capacidad de leer el viento y ajustar mentalmente o físicamente antes de cada disparo. En condiciones de viento racheado, los arqueros de élite pueden cambiar el ajuste lateral de la mira entre series para adaptarse a un viento que varía de valor e intensidad en cuestión de minutos.