El touch rugby llegó a España de forma tardía respecto a otros países europeos, pero en las últimas dos décadas ha experimentado un crecimiento notable, especialmente en las grandes ciudades y en el entorno de los clubes de rugby convencional.
Los primeros pasos en España
El touch rugby comenzó a practicarse en España a finales de los años 90 y principios de los 2000, impulsado principalmente por la comunidad británica, irlandesa y australiana residente en ciudades como Madrid y Barcelona. Estos expatriados, familiarizados con el deporte en sus países de origen, organizaron los primeros partidos y torneos informales en parques y campos de hierba de las grandes ciudades.
El modelo de expansión fue muy similar al que se había dado en el Reino Unido dos décadas antes: una comunidad inmigrante introduce el deporte, que poco a poco va siendo adoptado por la población local.
La integración en la Federación Española de Rugby
En España, el touch rugby no tiene una federación propia sino que se integra dentro de la Federación Española de Rugby (FER), que actúa como representante nacional ante la Federation of International Touch. Esta estructura es común en muchos países europeos donde el touch rugby no tiene el tamaño suficiente para sustentar una federación independiente.
La FER ha ido desarrollando programas específicos para el touch rugby, incluyendo la organización de campeonatos nacionales y la representación de España en torneos internacionales.
Crecimiento en las grandes ciudades
Madrid y Barcelona han sido los principales focos de crecimiento del touch rugby en España. En ambas ciudades existen clubes dedicados específicamente al deporte, y varios clubes de rugby convencional han añadido equipos de touch a su oferta de actividades.
El touch rugby ha encontrado un nicho especialmente interesante en los equipos mixtos y en las categorías femeninas, donde la ausencia de contacto físico reduce las barreras de entrada y permite una mayor participación.
El touch rugby como herramienta de iniciación
Una de las funciones más importantes del touch rugby en España es servir como actividad de introducción al rugby para niños y jóvenes. Muchos clubes de rugby utilizan el touch como primer contacto con el juego para sus categorías más jóvenes, antes de que los jugadores pasen al rugby de contacto.
Esta función pedagógica ha contribuido al crecimiento del deporte y ha permitido que el touch rugby se establezca en escuelas y programas de deporte escolar en varias comunidades autónomas.
Perspectivas de futuro
El touch rugby en España tiene un potencial de crecimiento importante. La popularidad del rugby convencional ha aumentado notablemente en la última década, y el touch rugby se beneficia de este interés creciente. Con una mayor inversión en infraestructuras y programas de formación de árbitros y entrenadores, el deporte podría consolidarse como una disciplina con identidad propia en el panorama deportivo español.