El Gran Juego de Pelota de Chichén Itzá no es solo el campo de pelota mesoamericano más grande: es la instalación deportiva más impresionante del mundo antiguo. Sus dimensiones monumentales, sus relieves narrativos y sus propiedades acústicas excepcionales lo convierten en un testimonio único de la importancia que el juego de pelota tenía para la civilización que lo construyó.
Las dimensiones récord
Los datos del Gran Juego de Pelota de Chichén Itzá son impresionantes en cualquier escala:
- Longitud: 168 metros
- Anchura: 70 metros
- Altura de los muros laterales: 8 metros
- Posición de los anillos de piedra: a unos 6 metros de altura en los muros laterales
Para tener perspectiva: los mayores estadios del mundo antiguo, como el Circo Máximo de Roma (650 metros de longitud, pero para carreras de cuadrigas) eran más largos pero funcionaban con una lógica completamente diferente. El Gran Juego de Pelota es la estructura deportiva más grande del mundo antiguo diseñada para un deporte de equipo con pelota.
Los más de 1.300 campos conocidos
El Gran Juego de Pelota de Chichén Itzá es el más grande de un conjunto de más de 1.300 campos de pelota identificados por arqueólogos en toda Mesoamérica. Este número —1.300 campos construidos en piedra, que implica muchos más no conservados— da la medida de la extensión e importancia del juego en el mundo precolombino.
El campo de juego mesoamericano fue, durante más de dos milenios, la instalación deportiva más extendida del continente americano.
El contraste con el ulama moderno
La cancha de ulama moderno en Sinaloa mide entre 50 y 80 metros de longitud por 4-6 metros de anchura. El Gran Juego de Pelota de Chichén Itzá mide 168 x 70 metros. La diferencia de escala refleja la diferencia entre el juego ritual de una civilización en su apogeo y el juego comunitario superviviente en una pequeña comunidad rural. Pero la pelota de caucho, el principio del juego y la prohibición de dejar caer la pelota son los mismos en ambos casos.