El factor viento: cómo afecta al sprint y cómo se regula
El viento es el elemento meteorológico que más influye en el rendimiento de las pruebas de velocidad. Un viento a favor puede reducir el tiempo en los 100m en varias centésimas de segundo, lo suficiente para marcar la diferencia entre un récord del mundo legítimo y una marca invalidades para los anales de la historia. Por eso, World Athletics regula con precisión cómo se mide el viento y cuáles son sus efectos sobre la homologación de marcas.
El límite de +2.0 m/s
La normativa establece que para que una marca pueda homologarse como récord del mundo, el viento registrado durante la prueba no debe superar los +2,0 metros por segundo (aproximadamente 7,2 km/h) a favor del corredor. Este límite aplica a las siguientes pruebas:
- 100 metros (masculino y femenino)
- 200 metros (masculino y femenino)
- 110 metros vallas (masculino)
- 100 metros vallas (femenino)
Las pruebas de 400m, 400m vallas, relevos y pruebas de pista cubierta no están sujetas a la restricción de viento porque su longitud hace que el efecto del viento sea mucho menos significativo o que las condiciones varíen a lo largo de la prueba.
Cómo se mide: el anemómetro
El viento se mide con un anemómetro electrónico que debe estar:
- Situado a 50 metros de la línea de llegada, en el lado interior de la pista
- A una altura de 1,22 metros del suelo (el nivel aproximado del torso del corredor)
- Midiendo durante un período específico según la prueba
En los 100m: se mide durante los primeros 10 segundos de la carrera (que cubre prácticamente toda la duración de la prueba).
En los 200m: se mide durante los primeros 10 segundos después de que el primer corredor entre en la recta final (no desde el inicio, porque los primeros metros se corren en curva donde el viento lateral es menos relevante).
En las vallas de 110m y 100m: igual que en los 100m, se mide los 10 primeros segundos.
El viento en contra: una paradoja útil
Curiosamente, muchos récords del mundo se han establecido con viento en contra. Un viento en contra (valor negativo, por ejemplo -0,3 m/s) ralentiza ligeramente al corredor, pero permite que la marca sea homologable sin restricción adicional. Esto lleva a que marcas logradas con condiciones de viento neutro o ligeramente desfavorable tengan más valor oficial que marcas extraordinarias logradas con viento favorable pero superior a +2 m/s.
Por ejemplo, el récord del mundo de los 100m de Bolt en Berlín 2009 (9.58) se estableció con +0,9 m/s de viento a favor, claramente dentro del límite. En cambio, numerosas corridas por debajo de 9,70 o incluso 9,60 realizadas con vientos de +3 o +4 m/s quedan en los libros de registro como “marcas con viento” sin valor oficial para récords.
Las “marcas con viento”
World Athletics mantiene un registro separado de marcas con asistencia de viento (wind-assisted performances). Estas marcas aparecen en las listas históricas con el superíndice “w” junto al tiempo para indicar que se lograron con viento superior a +2 m/s.
Algunas de estas marcas son extraordinarias. Por ejemplo, Tim Montgomery corrió los 100m en 9.78 con +2,0 m/s exactos (en el límite) en 2002. Otros atletas han corrido por debajo de 9.70 con viento excesivo. Para los historiadores del atletismo, estas marcas sirven como indicador del potencial del atleta, pero no cuentan para récords.
Por qué el viento importa más en 100m que en 400m
El efecto del viento es inversamente proporcional a la duración de la prueba:
- 100m: la carrera dura unos 10 segundos, casi íntegramente en recta. El viento actúa de forma constante y su efecto se estima en 0,10-0,12 segundos por cada m/s a favor sobre el tiempo final.
- 200m: incluye una curva. En la curva, el viento actúa de forma más lateral que longitudinal. El efecto global es menor que en los 100m.
- 400m: la longitud de la prueba y las dos curvas y dos rectas hace que el viento actúe en distintas direcciones a lo largo del recorrido. El efecto neto es muy reducido.
Esta diferencia explica por qué el límite de viento solo afecta a las pruebas más cortas y por qué no se aplica a los 400m o las pruebas de relevos.