El waterpolo es uno de los deportes acuáticos más exigentes del mundo. Combina el esfuerzo cardiovascular de la natación continua con el trabajo físico del baloncesto y el fútbol, añadiendo la peculiaridad de realizarse en el agua sin posibilidad de apoyarse en el fondo. Esta combinación genera un perfil de lesiones donde el hombro ocupa un lugar central, pero también aparecen lesiones de rodilla, cuello y por el contacto físico subacuático.
Lesiones más frecuentes
Síndrome de impingement del hombro. El lanzamiento a portería en waterpolo es el movimiento más estresante para el hombro. La fase de armado (rotación externa máxima) y la de aceleración (rotación interna rápida) comprimen los tendones del manguito rotador contra el acromion. La inflamación crónica del tendón del supraespinoso y la bursa subacromial es la patología de hombro más frecuente.
Lesión del labrum glenoideo (lesión SLAP). Las fuerzas de tracción sobre el tendón del bíceps durante los lanzamientos potentes pueden dañar el labrum superior del hombro. La sensación de clic doloroso en el hombro y la pérdida de fuerza en el lanzamiento son síntomas típicos.
Tendinitis rotuliana del waterpolo. La patada eggbeater, que es el movimiento de piernas que permite a los jugadores salir del agua para los lanzamientos y los bloqueos, genera una carga enorme sobre el tendón rotuliano. La tendinitis rotuliana bilateral es habitual en jugadores con mucho volumen de entrenamiento.
Lesiones de rodilla por la patada eggbeater. El movimiento circular de la patada eggbeater sometía la rodilla a fuerzas de rotación repetidas. Los problemas del ligamento colateral medial y la patología meniscal están asociados a esta técnica.
Lesiones cervicales y en la oreja. Los golpes accidentales de codo o puño en la cabeza durante el contacto físico pueden causar contusiones en el oído (barotrauma de piscina) y cervicalgias por impacto brusco. La bofetada de agua sobre el tímpano también puede causar dolor intenso e incluso perforación timpánica.
Contusiones y distensiones por contacto subacuático. El agarre de brazos, piernas y bañador bajo el agua produce distensiones musculares en hombros, pectorales y aductores que son difíciles de observar desde fuera.
Factores de riesgo
El volumen de lanzamientos por sesión sin suficiente trabajo de fortalecimiento del manguito rotador es el principal factor de riesgo del hombro. Los porteros, que realizan cientos de paradas con el brazo elevado por sesión, son especialmente vulnerables. La patada eggbeater con mala técnica o en volumen excesivo acelera la aparición de tendinitis rotuliana. La exposición al contacto físico sin control arbitral adecuado durante el entrenamiento libre aumenta el riesgo de lesiones por impacto.
Cómo prevenirlas
Incorpora trabajo de fuerza específico para el hombro en tierra: rotaciones externas e internas con banda elástica, remo con mancuerna y press en posición neutra. Este trabajo preventivo reduce significativamente la incidencia de lesiones del manguito rotador en nadadores y waterpolistas.
Controla el volumen de lanzamientos, especialmente en los períodos de alta carga de entrenamiento. Alterna sesiones de trabajo físico intenso con sesiones técnicas de menor exigencia para el hombro. Calienta el hombro específicamente antes de los entrenamientos con movimientos de movilidad articular y rotaciones progresivas.
Para la rodilla, incluye ejercicios excéntricos de cuádriceps y trabajo de fortalecimiento del vasto medial en tu rutina. Revisa la técnica de la patada eggbeater con el entrenador para asegurarte de que la carga se distribuye correctamente.
Recuperación
El síndrome de impingement del hombro se trata con fisioterapia de estabilización escapular, ejercicios excéntricos del manguito rotador y reducción temporal del volumen de lanzamientos. La infiltración de corticoides puede aliviar la inflamación en casos agudos, pero no resuelve el problema de base.
Las lesiones SLAP de hombro pueden requerir cirugía artroscópica en deportistas activos, especialmente cuando la fisioterapia no logra restaurar la función del lanzamiento. La recuperación quirúrgica es de 4-6 meses.
La tendinitis rotuliana se aborda con el protocolo de sentadillas declinadas (ejercicio excéntrico de cuádriceps), reducción de la carga de la patada eggbeater y, si es necesario, terapia con ondas de choque. El retorno al volumen completo debe ser progresivo y monitorizado.